jueves, 25 de junio de 2015

Soñamos o una invitación a que rondes mis sueños.

Todas las noches de nuestra vida nos limitamos, en la mayoría de las ocasiones, a dormir. A muchos les encanta, lo consideran relajante, no ven la hora de culminar las actividades diarias que lo alejan de su tan anhelada cama, para dirigirse rápidamente a su morada y conciliar el sueño. Entonces surge mi interrogante, todos disfrutamos soñar? O hay otros y otras por demás, a los que nos da miedo cerrar los ojos y adentrarnos en el inconsciente, sin saber qué nos depara cuando ello sucede.

A mi particularmente me atemoriza, unas noches mi cabeza se llena de amor, de encanto, de fascinaciones, pero la mayor parte del tiempo mis sueños están llenos de muerte, de violencia, de sangre, de temor, los fantasmas del mundo se ponen de acuerdo y todos se toman por vías de hecho la comodidad de mi cama y no me dejan descansar en paz.

Así las cosas, cuando alguien decide visitarme de noche, en mis sueños, es casi una premonición, un vaticinio, un encuentro que más temprano que tarde se va a dar. Y esto no ocurre a seguido, rara vez me encuentro con alguien divagando por los lugares de mi memoria inconsciente. Por ello cuando sucede, durante un día, una semana, un mes, o quizás toda una vida, me dedico a buscarle el sentido a ese descubrimiento, a desenmarañar los caminos que le llevaron a este o a aquella hacia mi morada nocturna.

Este cambio en la dinámica onírica de mi vida, es tan especial que desearía gozar de la posibilidad de más encuentros libinidosos o amistosos en la comodidad de mis sueños, más besos, caricias y abrazos,  y menos bombas, asesinatos y tristezas.

Por eso, si esta noche no tienes nada que hacer, antes de acostarte piensa en mi, recuerda que al irme a la cama tendré miedo de cerrar los ojos y encontrarme también cuando duermo con lo horrible de esta sociedad, y que lo que más desearía sería toparme contigo y quizás, tan solo charlar unas cuantas horas, sonreír y soñar tranquila al saber que si aparece un monstruo no estaré sola, tu estarás allí.

Dulces sueños.