sábado, 3 de enero de 2015

Re-Nombrar para poder Re-Descubir-me

Inicia un nuevo año y las preguntas saltan y ruedan en mi cabeza...a final de cuentas, ¿en qué momento de nuestras vidas humanas comenzó esa sensación de anhelo, añoranza, tristeza, nostalgia, expectativa y un largo etcétera, por el fin de 365 días y el inicio de 365 más? 

No se a ustedes, pero a mi me parece sumamente extraño, pero aún así, a pesar de la rareza, e incluso de lo absurdo de ese cúmulo de sensaciones, quienes nos guiamos por el calendario gregoriano, no es sino llegar diciembre y en nuestro corazón, mente, espíritu, alma o como queramos llamar a eso que no es carne, se inunda de masmelo, de algodón de azúcar, de chocolate caliente, nos transformamos en seres menos iracundos y menos huraños, le deseamos a todos, incluso a quienes no nos caen tan bien, buenos deseos y augurios. 

En el ambiente hay una capa de positivismo que se cuela por los poros hasta del más pesimista del barrio, y todos nos contagiamos de esa tranquilidad, que en el caso de mi Barranquilla querida, se esparce más rápido aún por la deliciosa ventolera que llega desde el Norte para recordarnos que inician las cuatro fiestas que Adolfo Echeverría Comas hizo canción y a la que Nury Borras le puso su melodiosa voz. 

Junto a todo eso que ocurre en materia de sentimientos encontrados, otra extraña circunstancia rodea estas festividades, consideramos que tenemos la oportunidad de transformar nuestras vidas, nuestro entorno, el hecho casi fortuito del inicio de un nuevo año, nos llena de esperanza ante los acontecimientos pasados que quedaron sin resolver, ante la posibilidad de ser diferente, de reescribir la historia de nuestras vidas durante nuevas 52 semanas que podrían convertir de nuestras metas y sueños en realidad. 

Lastimosamente, como no hay ninguna magia en el ambiente, todas esas probabilidades de cambio no quedan a la merced de alguna tipo de sortilegio o artilugio, está en nuestras manos, en el libre albedrío, solo a través de la decisión de cada uno de intentar RE... 

Pues bien, este es el inicio de mi proceso de RE: pensarme, amarme, descubrirme, convertir este 2015 en una verdadera posibilidad de transformación, e inicia con el cambio de nombre para este blog que llevo, aunque un tanto descuidado, de cuando en vez desde el 2007. Quiero seguir creyendo en la posibilidad de que el mundo pueda ser diferente y para ello, debo continuar con mi propia transformación. 

Agradezco a quienes han seguido las publicaciones, propias y ajenas, en este espacio virtual, y espero que durante estas 8.760 horas podamos aunar fuerzas para que de grano en grano, hagamos de este mundo un lugar mejor para todos y todas.