miércoles, 5 de marzo de 2014

Carrrrnaaaavallll... Columna de Alfredo Sabbagh

Un jolgorio contenido se siente en el ambiente. Apenas faltan 4 días para el carnaval. Han sido meses de ensayos, correrías, discursos, vallas, besos al aire, sonrisas forzadas, sudores (y olores) compartidos, conciertos, brazos levantados, tejas, buses y billetes de 50. Y todo el tiempo con careta y disfrazados de arlequines impolutos a los que ni se les nota la manchita de mermelada. Reconocer toca que a la comparsa del domingo 9 le ha tocado duro. Pobrecitos.

lunes, 6 de enero de 2014

Reflexiones para el 6 de enero. Primera parte.

A medida que las condiciones de libertad de expresión y en general, de libertades civiles y los derechos humanos, tácita o implícitamente se ven cercados, violados y amordazados, se hace necesario alzar la voz y decir en público, a voces, a todo el mundo y sin temor  que nuestro corazón está a la izquierda. Que creemos y luchamos por un mundo diferente a este que nos impone la sociedad de consumo y patriarcal en la que habitamos. 

Ser de izquierda, socialista, marxista leninista, maoísta, trotskista, etc, no te hace ser terrorista. Así que desde esta tribuna, desde tus redes sociales y todos los escenarios en los que se tenga la posibilidad de decir que no se está, que no estamos de acuerdo con las políticas públicas de un gobierno y en general, de un estado que no beneficien a la mayoría de los ciudadanos, sino a una minoría, propietaria de todos los medios de producción, lo haré, es más debemos hacerlo.

Con el avance de los diálogos de paz en La Habana, aumentará la persecución, la represión y la presión por todos los medios de la derecha "recalcitrante" que es enemiga de la paz, utilizarán todas las formas que tengan en su haber para que la dignidad del pueblo colombiano por fin salga victorioso.  Es en este momento en donde  más se necesita de la consolidación de los sectores críticos de la sociedad. No nos podemos quedar callados ante las injusticias, cualquiera que estas sean, no al silencio cómplice. 

Alza tu voz, tus brazos, haz música, poesía, teatro, dibuja, sé feliz, ama, abre tu corazón a los demás, se solidario, conmuévete ante las penurias de los demás y actúa. "...no te quedes inmóvil al borde del camino...no te salves..." tal como nos dijo Benedetti.

Liliana López Forero.

miércoles, 1 de enero de 2014

Texto para no perder el amor

Todos los que me conocen saben que durante un año y varios meses mi corazón palpita con mayor velocidad por una sola persona, es una locura lo sé, experimentar esa sensación de plenitud, de éxtasis total al compartir sonrisas, silencios, miradas, en fin, pequeños y grandes detalles que hace que te den ganas de salir volando por saber que quieres compartir con ese alguien toda tu vida. 

Muchas veces me han preguntado por qué lo amo, así que lo escribí en un texto en donde hacía público cada cosa que me hacía amarlo, por lo que era, por sus defectos y sus muchas cualidades. Admiración, respeto, confianza, tantos aspectos que hicieron que día a día la relación se sobrepusiera a los cuantiosos obstáculos que la vida nos deparaba. Piedras que aparecían por doquier que me inquietaban por no entender el por qué si había tanto amor y tantas ganas de estar juntos, tenían que aparecer justo en nuestro camino. 

El 2013 fue un año duro, terriblemente duro, pero también extraordinariamente hermoso, de un momento a otro pasábamos de la felicidad extrema a la desdicha total, de ello aprendimos paso a paso, y continuamos construyendo bases cada vez más fuertes, superando todo lo que otros o nosotros mismos convertíamos en murallas que derrumbar. Por un momento llegué a pensar que incluso nuestro amor era invencible, que este amor revolucionario, nacido de antaño y que siempre había permanecido intacto, era una llama ardiente que nada, ni nadie podía apagar. 

Sucedió incluso lo que nunca habíamos experimentado, nuestras familias se convirtieron en la familia del otro también, mis padres y sus padres compartieron sonrisas y brindaron también por nuestro amor. Sobrepasamos los miedos, las desconfianzas y durante unos momentos todo fue victoria. Sonreímos, nos abrazamos, juramos una y otra vez amarnos para siempre, utilizando las palabras de quienes se amaron incluso hasta la misma muerte. 

A pesar de todo esto que hoy escribo y sabiendo aún que mi amor sigue intacto, hay un solo obstáculo que no hemos podido superar, y tanto me duele pensar que nunca más volveremos a ser felices juntos que quisiera no tener más lágrimas para derramar, que quisiera que mi corazón dejara de latir y mi cerebro de pensar para no lastimarnos más. 

Ojalá todos comprendieran lo grande de mi amor, la preocupación de cada fin de semana, o de cada día que cuando siento que lo estoy perdiendo, cuando siento que el me está perdiendo. Maldigo desde esta tribuna a ese gigante obstáculo que día a día envenena los cuerpos, los envuelve en su elixir de  falsa alegría y nubla las posibilidades de transformación. 

Hoy solo le pido a la vida que me devuelva a mi amor, que le de las agallas y la voluntad suficiente para regresar, para superar sus propios obstáculos y la fuerza suficiente para continuar por la senda revolucionaria del amor, de este amor inmenso que nos hemos profesado.