jueves, 8 de septiembre de 2011

Aferrándose a las cosas pequeñas...

El día amaneció nublado, con una leve brisa y un poco de llovizna. Las ventanas de mi cuarto se movían con el paso del viento que sonaba al entrar y salir de la habitación, era como si tu recuerdo diera vueltas no solo en mi cabeza, sino que por segundos, angustiando por el poco espacio que le he dejado a añorarte, buscara refugio en los confines más recónditos de mi intimidad.

La nostalgia me despertó de ese sueño profundo en el que imaginaba que tu y yo estábamos juntos, que no nos separaban kilómetros, ni miedos, que rodeados de papeles de colores que caían del cielo, nos quedábamos abrazados, tejidos, aferrados el uno al otro para combatir los pesares de esta sociedad.

Pero la realidad es otra...

Y solo queda aferrarse a las cosas pequeñas, a los mensajes intermitentes, a las conversaciones a oscuras, a los besos en la distancia... al saberte, quererte y no tenerte.

Por: Solamente Lilith.


The Kingdom of Heaven is a condition of the heart — not something that comes upon the earth or after death. Nietzsche.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Silvio, una vez más...

Silvio, una vez más…
Marta Bonet • La Habana
Tomado de la revista de cultura cubana La Jiribilla. Año X, 7 de septiembre de 2011


"...los amores cobardes no llegan a amores ni a historias, 
se quedan ahí, ni el recuerdo los puede salvar, 
ni el mejor orador conjugar."

Es este uno de los versos que más ha marcado mi vida dentro de la vasta poesía del trovador Silvio Rodríguez, y es, por supuesto, el primero que vino a mi mente cuando terminé de leer la respuesta a un internauta puesta en su blog Segunda Cita y la carta que, de conjunto escribiera con Pablo Milanés en el año 1986, ante una provocación de Carlos Alberto Montaner, el mismo que hoy arremete contra Silvio para ponerlo en lo que llama “andanada oficial contra Pablo Milanés”.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Mucho más grave.

Por: Solamente Lilith.

Hay poemas de poemas. Prosas, versos, líricas que le llegan a uno al alma, le parten en dos el corazón y continúan clavando el puñal hasta lo más profundo de la herida. En particular a mi me gustan mucho Mario Benedetti y por supuesto la grande Gioconda Belli, (¿mamerta yo? jajaja) conozco amigos, y a decir verdad yo también - aunque duela reconocerlo - que hemos hecho de Inventario I, II y III, nuestra biblia, esa con la que conquistamos, pedimos perdón, enseñamos y aprendemos.