jueves, 31 de enero de 2008

Ante la pregunta: ¿Por qué no saldré a marchar?

Klaudia Girón. Profesora de Psicología de la Universidad Javeriana.
Estimado compatriota: Yo soy psicóloga egresada de la universidad de Los Andes con maestría en la Universidad Católica de Lyon, en Francia, y profesora de Psicología de la Universidad Javeriana. Me atrevo a escribirle porque me llegó este mensaje suyo a mi correo. No sé si usted malinterpreta lo que dice el mensaje de la Fundación Cese al Fuego, clasificándolo dentro de esos panfletos de la izquierda que de una manera ideologizada se hacen los de la vista gorda frente a los crímenes de la guerrilla. A mi modo de ver, el mensaje de la Fundación Cese al Fuego -que comparto- no niega la atrocidad de los crímenes que comete la guerrilla, sino invita a hacer una reflexión más profunda acerca de lo que está ocurriendo.

La postura de muchos colombianos "de bien" (que pensamos diferente a usted) al rechazar la participación en la marcha del 4, no obedece a una posición maniquea ni de doble moral, sino a que analizamos las cosas más allá de la coyuntura mediática, pues, por si no lo sabe, aunque no aparezca de manera tan visible en los medios masivos de comunicación, hay otros actores armados (legales e ilegales) involucrados en el conflicto interno, que, además de las guerrillas, en el presente continúan (nunca han dejado de hacerlo) perpetrando actos violatorios de los Derechos Humanos contra diferentes sectores de la población civil. TODOS los actores armados, legales e ilegales, violan el principio de distinción entre combatientes y no combatientes, afectando la vida y la dignidad de la población civil. Tanto el Estado colombiano -a través de sus fuerzas armadas y de inteligencia- como los paramilitares y las guerrillas de las Farc y el ELN, violan el Derecho Internacional Humanitario de manera sistemática y generalizada.

Por eso comparto con muchos la opinión de que la marcha del 4 no contribuye a poner de presente que las víctimas de la violencia política en nuestro país no son solamente los secuestrados y sus familias, pues como dije anteriormente, hay muchos sectores de la población colombiana que sufren los efectos directos e indirectos de la violencia.

El terrible drama a las víctimas del secuestro siempre (y no sólo ahora, en la coyuntura actual) me ha conmovido profundamente, y me ha motivado, junto con muchas otras personas de la academia, de las ONG defensoras de los derechos humanos, y de la izquierda democrática, a condenar el secuestro de manera irrestricta, y a apoyar de manera pública las demandas de los familiares de los secuestrados, a muchos de los cuales conozco personalmente, pues cada semestre los invito a mi clase de psicología social en la Universidad Javeriana para hablar sobre su posición frente al acuerdo humanitario en lugar del rescate a sangre y fuego que promueve el gobierno.

Me preocupa mucho que la gente en Colombia no se informe sobre lo que pasa en el país, no conozca las dinámicas regionales del conflicto, no vaya más allá de lo que dicen los medios y piense que la violencia de Estado es cosa del pasado o está relacionada con la Historia de las dictaduras de los Países del Cono Sur, que es lo que más se conoce aquí, a partir de películas como "La noche de los lápices". La gente no consulta ni siquiera la página de la Defensoría del Pueblo, ni mucho menos las de la Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, o la de la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas.

Por comodidad, prejuicio o ignorancia, la gente prefiere pensar que quienes hablamos de la responsabilidad del Estado (con o sin la complicidad de los paramilitares) por acción u omisión en violaciones a los Derechos Humanos, crímenes de guerra o crímenes de lesa humanidad -como la desaparición forzada, la tortura, las ejecuciones extrajudiciales, las masacres selectivas- somos "izquierdistas" (panfletarios, "mamertos" y resentidos) que no condenamos los crímenes de la guerrilla con la misma vehemencia, o, en el peor de los casos y a la manera del presidente Uribe, "que calumniamos al Estado con infundios y mentiras malintencionadas".

La mayoría de la gente ni sabe, ni quiere saber, más allá de lo que dicen los medios. La gente no sabe o no quiere saber que en el mes que va corriendo de este año -hasta hace semana y media, y en los hechos que hasta ahora se registran o se conocen- los paramilitares han desplazado a 120 personas, asesinado a 13 y desaparecido a 9. La gente no conoce que en el Informe sobre Ejecuciones Extrajudiciales, presentado a finales del año pasado por una Comisión de expertos internacionales en noviembre de 2006, se estableció que durante el gobierno de Uribe se han presentado 1.000asesinatos selectivos de personas que son mostradas como "guerrilleros muertos en combate" -que no son otra cosa que falsos "positivos"-

Como profesional (me imagino que lo es) usted no se ha preguntado ¿por qué la gente no registra la gravedad de otras noticias que no sean las del secuestro? Por dar sólo algunos ejemplos, que a mi modo de ver son contundentes: Cuando apareció la noticia de que se han encontrado más de 3.000 fosas comunes, la mayoría con más de dos cuerpos de personas desmembradas por los paramilitares, no hubo una reacción de carácter masivo similar a la que se está generando a partir de la difusión de los videos de supervivencia (que muestran las condiciones infrahumanas del cautiverio de los secuestrados); tampoco hubo ninguna reacción de índole nacional cuando a lo largo del año pasado se publicaron reportajes basados en las confesiones públicas en las que algunos de los paramilitares que se han "sometido" a la Ley de "Justicia y Paz", y que en aras a la lucha "contrainsurgente", afirman haber matado entre 200 y 500 personas cada uno, o, como en el caso de Alias "El Iguano", 2.000 personas (léase: Dos Mil). ¿Cree usted que en la actual coyuntura la sensibilidad colectiva frente al drama del secuestro surge como una respuesta "natural y espontánea" de los ciudadanos? En caso de que lo crea, ¿no sé pregunta entonces el por qué de ese contraste entre dicha respuesta "espontánea de repudio de las masas contra los terroristas de las FARC y el ELN" y la ausencia total de respuesta frente a hechos igualmente monstruosos y éticamente condenables como los que han cometido y continúan cometiendo los paramilitares "desmovilizados"?

Le pongo otro ejemplo meno escabroso y mucho más reciente, como el hecho de que un oficial de mando medio de la Policía hace tres días denunció que ha recibido amenazas de muerte a raíz de que denunció que su superior estaba presentando como guerrilleros muertos en combate a varios civiles asesinados en La Gabarra, en el Departamento de Santander. La respuesta del superior ante las cámaras fue que el oficial mencionado fue llamado a dejar su cargo debido a que sufre de trastornos mentales que lo llevaron a cometer fallas disciplinarias. Desde el sentido común no se pregunta usted ¿por qué los medios en lugar de seguir indagando sobre los hechos denunciados por el oficial, se conforman con dar la última palabra a su superior, poniendo un manto de duda sobre las denuncias del primero? ¿Qué implicaciones cree que tiene el hecho de que no se relacionen los hechos, aparentemente aislados, que apuntan a demostrar que la política de "seguridad democrática" se ha valido de métodos criminales como las ejecuciones extrajudiciales para mostrar cifras de "positivos" ante la opinión pública?. Lo invito a que lea el Informe del Comisión Internacional de expertos sobre este tema.

A grosso modo, para no entrar en más detalles, a mi modo de ver, la gente en Colombia no repudia ninguno de estos hechos, en primer lugar, porque la mayoría de la gente vive el día día tratando de sobrevivir, ni se entera de lo que está sucediendo fuera de las pantallas del TV, ni mucho menos tiene tiempo para analizar las noticias y relacionarlas con su propia cotidianidad, generalmente plagada de dificultades relacionadas con la ausencia de garantías para tener una vida digna. En segundo lugar, porque a través de los medios masivos de comunicación y las instituciones públicas que generan credibilidad frente a la gente, se ha ido configurando una idea bastante sesgada por la visión oficial, de las causas y consecuencias del conflicto armado interno.
Los colombianos nos hemos acostumbrado a asimilar la versión oficial de los hechos y a naturalizar la violencia y el abuso de la "fuerza legítima" del Estado. De lo anterior se desprende que a partir de esa imagen desfigurada del conflicto, se ha ido configurando un país cada vez más desinformado y aterrorizado, en el que, después de más de 6 generaciones de colombianos que hemos nacido en el contexto de la guerra, nos hemos habituado a ver morir asesinados en la más absoluta impunidad a muchos de nuestros compatriotas por el hecho de pertenecer a la oposición política, o por tener una posición crítica y denunciar los crímenes atroces vengan de donde vengan.

Una vez asimilada esa cadena histórica de violencia aleccionadora que es el caldo de cultivo para la polarización política y social, los colombianos hemos interiorizado la impotencia y nos hemos acomodado al estado de cosas, pensando que el problema de la violencia es un problema de los actores armados, sobre todo, de las guerrillas. El corolario de esta situación es que a muchos sectores sociales les da miedo que los acusen de "izquierdistas", y por eso prefieren jugar a lo "políticamente correcto" desde la perspectiva del Estado, asumiendo -según ellos- una posición crítica que consiste en "condenar públicamente a "los violentos"......En Colombia al parecer "los violentos" son sólo los de la extrema izquierda.....!!!Qué comodidad, y qué mediocridad!!!

Me entristece que alguna gente que se considera demócrata, sensible y pensante no sepa leer lo que está pasando y no se dé cuenta de la manipulación que conlleva la marcha del 4 de febrero, que a mi modo de ver es una marcha del odio y no una marcha por la paz. Pero como demócrata que soy, respeto a quienes argumentan que van a salir porque, al igual que yo, condenan los actos atroces de la guerrilla.

Yo saldría únicamente si se condenaran, desde una perspectiva ética, sistémica, TODOS los actos atroces cometidos por TODOS los actores involucrados en el conflicto, incluido el Estado. Por eso el día de la marcha promovida por el gobierno de Uribe, me voy a quedar encerrada (sitiada) en mi casa viendo pasar las marchas multitudinarias por las pantallas del Televisor, pensando qué más podemos hacer desde las márgenes para desmarginalizar el tema de los derechos humanos en este país del sagrado corazón.

Por qué no le marcho a la marcha.

Por: Vladimir Florez, Vladdo.

Me parece absurdo caer en la trampa de asumir la marcha convocada para el próximo 4 de febrero como un plebiscito a favor o en contra del gobierno. El hecho de que millones de personas quieran manifestar su repudio hacia las FARC es tan respetable como la decisión de otro buen número de compatriotas de abstenerse de salir a la calle a gritar consignas contra el secuestro o a favor de un acuerdo humanitario.
Aunque una gran mayoría de colombianos rechaza los objetivos y métodos de las FARC, se supone que en una democracia cada cual tiene el legítimo derecho a expresar su inconformismo como mejor le parezca; o a callarlo, sin que deba ser señalado por ello. No obstante y pese a que en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos se estipula que todo individuo tiene derecho a “no ser molestado a causa de sus opiniones”, algunos periodistas, analistas y dirigentes políticos han estado promoviendo un peligroso juicio maniqueísta para calificar a los colombianos, dependiendo de si apoyan o no la manifestación del lunes.
Así como no se ha juzgado a quienes nunca salieron a protestar contra las atrocidades de las AUC, ni los crímenes de la mafia, tampoco se puede convertir esta marcha en un termómetro para medir el grado de colombianidad de nadie. El problema es que con el transcurso de los días, a esta convocatoria cívica le fueron agregando una serie de arandelas con las que no comulgo. A tal punto que la marcha ya no será sólo contra las FARC, sino también contra Chávez y a favor de Uribe; contra el secuestro, pero también en pro del canje humanitario; a favor de la libertad, pero contra el despeje. Estos ingredientes han desfigurado por completo la idea original, cosa que no ocurrió el año pasado con la protesta convocada también contra las FARC para repudiar el asesinato de los diputados del Valle, y a la que asistimos millones de personas en muchas ciudades del país. En ese momento los miembros del gobierno, por mucho que trataron, no pudieron apropiarse políticamente de la movilización, tal como lo están intentando ahora los ministros de Agricultura y del Interior, entre otros funcionarios.
Por todos estos motivos, no pienso asistir a la manifestación de la próxima semana. Una cosa es la comprensible idea de salir a desahogarse contra las FARC y su injustificable proceder, pero otra muy distinta es terminar uno convertido en idiota útil del furibismo. Y aclaro que yo llevo más de 20 años pronunciándome públicamente no sólo contra la barbarie de las FARC, sino también contra las masacres de los paras, las atrocidades de los narcos y la corrupción de los políticos... Así que el tema no es de indiferencia.
© El Nuevo Siglo

miércoles, 30 de enero de 2008

Canción de Protesta. R. Dalton

A Silvio.

Cayó mortalmente herido de un machetazo en la guitarra
pero aún tuvo tirmpo de sacar su mejor canción de la funda
y disparar con ella contra su asesino
que pareció momentáneamente desconcertado
llevándose los índices a los oídos
y pidiendo a gritos
que apagaran la luz.

Consternados, Rabiosos. M. Benedetti.

Vámonos,
derrotando afrentas.
ERNESTO "CHE" GUEVARA

Así estamos
consternados
rabiosos
aunque esta muerte sea
uno de los absurdos previsibles

da verguenza mirar
los cuadros
los sillones
las alfombras
sacar una botella del refrigerador
teclear las tres letras mundiales de tu nombre
en la rígida máquina
que nunca
nunca estuvo con la cinta tan pálida

vergüenza tener frío
y arrimarse a la estufa como siempre
tener hambre y comer
esa cosa tan simple
abrir el tocadiscos y escuchar en silencio
sobre todo si es un cuarteto de Mozart

da vergüenza el confort
y el asma da vergueza
cuando tú comandante estás cayendo
ametrallado
fabuloso
nítido

eres nuestra conciencia acribillada

dicen que te quemaron
con qué fuego van a quemar las buenas
las buenas nuevas
la irascible ternura que trajiste
y llevaste con tu tos
con tu barro

dicen que incineraron
toda tu vocación menos un dedo

basta para mostrarnos el camino
para acusar al monstruo y sus tizones
para apretar de nuevo los gatillos

así estamos
consternados
rabiosos
claro que con el tiempo la plomiza consternación
se nos irá pasando
la rabia quedará
se hará mas limpia

estás muerto
estás vivo
estás cayendo
estás nube
estás lluvia estás estrella

donde estés
si es que estás
si estás llegando

aprovecha por fin a respirar tranquilo
a llenarte de cielo los pulmones
donde estés
si es que estás
si estás llegando
será una pena que no exista Dios
pero habrá otros claro
que habrá otros dignos
de recibirte comandante.

Montevideo, octubre 1967
- A RAS DE SUEÑO (1967)-

viernes, 25 de enero de 2008

Yo no marcho


El reencuentro

Por: Violeta.

Hablamos del cielo, del amor, del reencuentro
Tú miras mis ojos, que observan a otro a tu lado
Deseas mis labios, que muerdo mientras conversas
Añoras la sensación de mi piel bajo tus dedos
Y estamos lejos, a centímetros de distancia

Y ese pequeño espacio que nos separa
Poco a poco se irá convirtiendo en un infierno de risas y palabras
La ansiedad de un abrazo, de la intimidad
Nublará las visiones, ensordecerá nuestros oídos
Transitaremos el tortuoso camino de la espera

Ahora que estamos por fin juntos
Volvemos a la inexperiencia del primer encuentro
Tus manos temblorosas, yo haciéndome la dura
el solo hecho de juntar nuestros dedos, cerrar mis ojos y sentir
Se convierte entonces en una explosión de sensaciones infinitas

Hormigueo, excitación, podría decir que solo con eso,
Solo con ese mínimo contacto de nuestros cuerpos
Alcanzo a sentirme mujer, mujer de fuego
Mujer mujer, de esas que no le temen a la vida
Ni se arrepienten de las calles transitadas
Gioconda, Malinche, Manuela, Lilith

Abro los ojos y me encuentro contigo, y con el, con todos
Divagando por las calles frías de la ciudad
Solo veo mis pasos que recorren mis recuerdos
Y me encuentro sola, a mi lado, conmigo
Mientras leo tus cartas, escudriño en el baúl
Y hallo los fragmentos de una historia aún sin concluir

Estrategia mediática

Por: Alfredo Molano Bravo.

Los hemos reunido aquí-dijo el hombre de gafas con voz marcial— porque creemos que ustedes pueden prestar un gran servicio a la patria que, como es manifiesto, está en peligro. Ustedes comprenden la amenaza que pesa sobre nuestro destino porque son estudiantes de filosofía, ciencias sociales o politología. Saben, además, que necesitan graduarse y escribir o defender una tesis que aunque no sea muy compleja, cuesta dinero. ¿No se opondrán a que un gobierno representativo, que tiene una doctrina en formación les dé una mano?

No sumar a la muerte.

Tomado de: hablalajota.
La ex alcaldesa de Apartadó y miembro del Comité Ejecutivo Nacional del Polo, Gloria Cuartas, hace algunas reflexiones sobre la actual coyuntura política.

Estados Unidos está jugando y muy bien aliado con Uribe, para acelerar el conflicto Venezuela - Colombia. Cuando existe una sociedad indolente y un gobierno deslegitimado como el actúal donde el narcotrafico y el crimen van de la mano para imponer un modelo económico y un pensamiento único, cuando la violencia y la degradación de la guerra no reconoce limites, un tercero puede levantar su voz humanitaria y hacer lo que sea para proteger la vida y buscar salidas políticas y negociadas a los conflictos.

Seguramente ni el tiempo, ni el tono fue lo mejor de Chávez, pero ¿quién se opone cuando Uribe grita y respalda la guerra contra otros por ejmplo Irak?. Pero lo que es cierto es que es necesario abrir un debate Nacional, Latinoanericano, Europeo , en fin en todo lugar, sobre el conflicto Colombiano y Chávez lo abrió.

Hasta el 2002 había guerrilla o insurgencia, había conflicto en Colombia. Después como parte del " acuerdo para refundar la patria" la política Paramilitar con su representante Uribe, era necesario imponer un lenguaje y contenidos nuevos, uso nuevo del suelo Colombiano, entregar las reservas naturales de recursos, desarrollar una legislación que diera seguridad a los " empresarios" externos y mientras se profundiza la relación para-narcotrafico -política-. Se hace más fuerte la voz contra la realidad de un conflicto en Colombiano.

La realidad de la situación de hombres y mujeres retenidos por las FARC-EP, la realidad de las cárceles en Colombia, de la violencia en todas sus formas, nos obliga a buscar salidas. El plan Patriota, su agresiva militarización de la vida civil, la llamada "seguridad Democrática" y las violaciones a los Derechos humanos y la BASE DE MANTA que seguramente sera el otro regalito o intercambio de favores con el Gobierno de los Estados Unidos. Esta base fuera de profundizar la presencia militar de Estados Unidos, la violacion a la soberania nacional, es fuente del trafico sexual al que someten las mujeres, como ya lo vivió Ecuador. Es una forma de impedir los procesos revolucionarios en América Latina, es la mejor forma de penetrar a Venezuela, esto solo para citar tres cositas.....

No vamos las Mujeres y Hombres que tenemos compromiso con la paz, a la marcha del 4.
No vamos a sumar a la muerte
No vamos a legitimar las voces que ocultan un conflicto.
Necesitamos unirnos en el Acuerdo humaniatrio que permita buscar lugares de encuentro entre el Gobierno y la Insurgencia.
Estos últimos años lo demuestran: más dinero para la guerra y más dolor en la población civil de lado y lado.

Las imagenes de los secuestrados NO permite autorizar el rescate militar. Necesitamos a una sola voz pedir su libertad y romper la indiferencia trabajando por la salida política al conflicto.

Gracias a Chávez y Piedad Córdoba es posible el debate por la vida y la libertad que hoy se siente
en Colombia y la comunidad Internacional no puede ser indiferente.
Gracias a los paises amigos que insisten en la vida.
Gloria Cuartas. Colectivo Otra Colombia es Posible.








LA FIEBRE DE FACEBOOK: LO QUE NO MUESTRAN LOS MEDIOS

Foto: Noticiastech
Por: Violeta.

Debo confesarlo, soy una de las tantas adictas a FaceBook, una página Web en donde usted puede, entre muchas otras cosas, informarle a todo el mundo sobre su vida, colocar fotos, mandar mensajes, abrir grupos de interés, saber de la vida de los demás, jugar, en fin usted diga y verá.

Digo adicta, porque esto es un trabajo de 24 horas y 7 días a la semana, si usted quiere tener su “profile” u hoja de vida actualizada, pues tiene que hacerlo por lo menos 3 veces al día, así como cepillarse. Este dichoso programa pasaría por alto en los grandes monopolios de comunicación del País, sino fuera porque ellos también han encontrado cómo utilizarlo, el más reciente caso es el de la marcha guerrerista y contra la paz convocada para el 4 de febrero. Nos quieren hacer creer que es desde allí de donde surgió la idea, que es una movilización organizada por un grupo de personas sin ninguna vinculación política y que solo se conocieron a través de este espacio virtual.

A raíz de eso, todas las noticias giran en torno a los miles de grupos a los que se han unido las y los “colombianos de bien”, a la mejor manera judeocristiana, que contribuyen a aumentar la imagen favorable de Uribe, ahora está en un 80% según la firma Gallup rompiendo su propio record. Y no es mentira, en esta página existen dichos grupos entre ellos “Un millón de voces contra las FARC”, “Las FARC y el ELN si son terroristas”, algunos masoquistas como “Presidente Uribe, pedimos un tercer mandato”.

Pero también hay grupos que reflejan la otra cara del discurso y vale decir que nada se dice sobre ellos en los medios oficialistas, encontramos por ejemplo: “Un millón de voces contra las AUC”, “Estoy de acuerdo con Chávez en que Colombia merece un mejor presidente”, “No al rescate a sangre y fuego de los secuestrados”, “No más marchas, ni banderas de hipocresía en Colombia”, entre otros.

Y no los mencionan de manera intencionada y maniqueísta, ya que pretenden ocultar las voces de aquellos que no estamos de acuerdo con las políticas del Gobierno y que somos satanizados como terroristas, solo por disentir, por pensar diferente. Quieren gritar a los cuatro vientos que Colombia es la democracia más sólida de Latinoamérica, pero a punta de represión es que se han podido mantener en el poder.

Día a día la mayoría de las y los colombianos desconocen las ejecuciones extrajudiciales, los muertos que presentan como falsos positivos y demás mentiras que les muestra el gobierno a través de la televisión, la radio, la prensa escrita y ahora Internet.

Los medios oficialistas no publican ni hacen retumbar bombos y platillos por los actos de barbarie cometidos a nombre de la democracia por parte del estado, es necesario entonces, ad portas del Taller sobre el Semanario Voz, reflexionar en torno a los medios de comunicación alternativos y la necesidad tanto del Partido Comunista Colombiano, la JUCO, así como de la izquierda en general, de saber aprovecharlos y ponerlos en función de la difusión de nuestra línea política y de los diversos hechos que continuamente se pretenden ocultar.

jueves, 24 de enero de 2008

LEY FORESTAL NO CUMPLE CONVENIO INTERNACIONAL DE COLOMBIA CON LA OIT, DICE CORTE CONSTITUCIONAL

Por: Violeta.

Los magistrados de la Corte Constitucional colombiana consideraron viciado el proceso de aprobación de la ley 1021 de 2006, o Ley Forestal, por no cumplir el convenio 169 que existe entre Colombia y la Organización Internacional del Trabajo, OIT, referente a los “pueblos indígenas y tribales en países independientes”.

Dicho acuerdo establece que “los gobiernos deberán consultar a los pueblos interesados, mediante procedimientos apropiados y en particular a través de sus instituciones representativas, cada vez que se prevean medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectarles directamente”.

A pesar de que esta ley fue duramente criticada por grupos ambientalistas, étnicos, campesinos y por diversos sectores sociales por considerarla una amenaza para el patrimonio natural del País y para los derechos de estas comunidades, fue aprobada por el Congreso el 13 de diciembre de 2005.

En su articulado esta Ley es una total defensa a los intereses de las grandes empresas madereras, allí se les daban concesiones nada claras en su funcionamiento y alcance, se daba vía libre para incluir en el mercado a los bosques naturales, se prohibía la reforma agraria en las zonas donde se estuvieran desarrollando proyectos forestales y agroforestales, limitaba el derecho de las comunidades indígenas y afrocolombianas al reconocimiento de nuevos resguardos o ampliación de los actuales, como lo manifestó a Indymedia Colombia, el Ex representa a la Cámara y actual Alcalde de San José del Guaviare, Pedro Arenas.

Pero al gobierno nacional nada le interesa la preservación del Medio Ambiente, para la muestra un botón, en la actualidad la mayoría de parques y reservas naturales han sido vendidas a las empresas privadas, tal es el caso del Parque Tayrona y el Parque Natural Gornona, por otro lado las leyes que regulan a las grandes empresas como Bayer y la contaminación que generan en el ambiente, son bastante flexibles, hasta el punto de permitir la construcción de plantas que manejan material químico peligroso muy cercanas a comunidades como en Barranquilla.

Esta planta fue acreedora en 1998 del Premio Nacional Ambiental en la categoría empresarial, otorgado por el Ministerio del Medio Ambiente de Colombia, ese mismo que hoy a pesar de las voces críticas que demuestran con hechos lo contraproducente de dicha Ley y de las otras tantas a las que le ha dado el visto bueno, alega que se debe aprovechar el potencial que tiene Colombia en materia de reforestación con responsabilidad.

Porque ese es la nueva historia con la que las empresas se muestran a las comunidades, la responsabilidad social. Hasta el mismo Presidente Uribe considera que este es uno de los pilares fundamentales en su concepto de estado, así lo expresó en el consejo comunal de abril del 2007, exponiendo tres puntos que expresan la responsabilidad social en Colombia así: Transparencia en las relaciones de la empresa privada con el Estado, las relaciones de la empresa privada con la comunidad y por último, la relación de la empresa privada con los trabajadores. El presidente afirma que no quiere que sea una relación obrero – patrón de “capitalismo salvaje” pero tampoco una relación de “odio de clase”, sino “fraternas, cristianas”

En los dos últimos puntos es en donde más se han hecho esfuerzos por parte, tanto de las empresas como del estado, esfuerzos por debilitar sindicatos, por asesinar a líderes indígenas, campesinos y sindicales, por disminuir los derechos a las comunidades étnicas, por eso arrasa con las pensiones, con el salario, por eso se imponen leyes que arrecian las condiciones de explotación de las y los trabajadores colombianos.

En términos generales en Colombia se vende el alma al diablo, el gobierno continuará en la puja por la aprobación de la ley Forestal y otras tantas que ponen en jaque la soberanía nacional, las riquezas de nuestra tierra y de todo cuanto pueda venderse para generar más riquezas en las manos de unos pocos. Pero deben tener claro que nosotros tampoco claudicaremos, a pesar de la muerte, en la lucha por la construcción de un futuro mejor.

Otras miradas, I concurso Latinoamericano de documentales


El Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, Clacso, convoca a todas y todos los realizadores audiovisuales al I Concurso Latinoamericano de documentales "Otras Miradas: Experiencias de Autoorganización y Luchas Sociales en América Latina". Evento realizado en aras de promover y fortalecer el lenguaje audiovisual como forma de intervención política y cultural.



Este concurso premiará las mejores producciones audiovisuales independientes que hagan visibles aspectos actuales de la realidad política y social de América Latina y El Caribe. Hay plazo hasta el 29 de febrero de 2008 para enviar sus trabajos a la Secretaría Ejecutiva de CLACSO, Callao 875 4º G C1023AAB, Ciudad de Buenos Aires, Argentina.



Más información consultar la página web: http://www.clacso.org.ar/

No solo hay secuestrados por las guerrillas, hay miles de desaparecidos, asesinados y desplazados por agentes estatales y grupos paramilitares


Ivan Cepeda
El Espectador
Señor Presidente, en menos de dos semanas los grupos paramilitares —ahora mimetizados en la vaga definición de bandas emergentes— han asesinado a 12 personas, han desaparecido a nueve y han desplazado a otras 120. El 31 de diciembre de 2007, en el corregimiento de El Palmar, Nariño, asesinaron a cuatro adultos y un menor. El ex gobernador de ese departamento, Eduardo Zúñiga, atribuyó la masacre a paramilitares. Ese mismo día en Medellín, fue desaparecido el abogado Víctor Hugo Gallego, de la Corporación para la Paz y el Desarrollo Social, Corpades. El abogado Gallego había formulado insistentes denuncias sobre la actuación paramilitar en Medellín. El 11 de enero de 2008, mientras se realizaba una fiesta familiar en el barrio ‘Once de noviembre’ de Santa Marta, varios hombres armados llegaron disparando, asesinaron a cinco personas e hirieron a tres más. Las víctimas eran líderes comunitarios. El 14 de enero, la Defensoría del Pueblo informó que un grupo paramilitar incursionó en Santa Mónica, Chocó, asesinó a dos personas, se llevó a otras ocho y desplazó a cerca de 120 habitantes de la población. A estos graves hechos cabe agregar que recientemente en Bucaramanga han aparecido en lugares públicos mensajes amenazantes del grupo ‘Águilas Negras’. El alcalde de la ciudad desestimó las amenazas diciendo que estos grupos no tienen presencia allí. No obstante, en un informe de 2007, la Defensoría del Pueblo advertía que en el departamento de Santander se registra la existencia de tales agrupaciones. Esto significa que en cuatro departamentos del país y en menos de 15 días, los paramilitares han cometido dos masacres, varias desapariciones forzadas, y han provocado el desplazamiento forzado masivo luego de una incursión armada.Pareciera que esas víctimas son inexistentes. De ellas no llegarán pruebas de supervivencia. Sus restos irán a parar a las fosas comunes o a los ríos. Ni los gremios empresariales ni la Iglesia ni los alcaldes ni los gobernadores ni los grandes medios de comunicación convocan a marchas de rechazo ciudadano ante esos crímenes. Tampoco reclaman que devuelvan con vida a los desaparecidos.¿Qué se puede esperar de esos funcionarios e instituciones cuando la actitud del Gobierno Nacional está marcada por el silencio y la negación? En vez de condenar esas atrocidades, Usted, señor Presidente, se empeña en intentar convencer al país y al mundo de que los grupos paramilitares ya no existen en Colombia; una afirmación que desmienten irrefutablemente los hechos. ¿Cuándo se pronunciará Usted sobre los crímenes contra la humanidad que siguen cometiendo los grupos paramilitares? ¿Cuándo hará una alocución solemne para condenar las desapariciones forzadas masivas que han llevado a miles de compatriotas a fosas comunes y cementerios clandestinos? ¿Cuándo el Gobierno Nacional se pronunciará oficialmente contra el desplazamiento forzado practicado por los paramilitares que han arrebatado la tierra a millones de compatriotas?Es cierto que el secuestro es una práctica criminal que la sociedad colombiana no debe tolerar bajo ningún concepto. Pero en Colombia no sólo existen cientos de secuestrados por las guerrillas. Hay miles de desaparecidos, asesinados y desplazados por agentes estatales y por los grupos paramilitares que, como Usted recordará, fueron auspiciados hace más de una década a través de las empresas de seguridad Convivir. Esa realidad no se desvanecerá con la tozuda insistencia del Gobierno en una concepción unidimensional del terrorismo.
Ivan Cepeda es abogado especialista en derechos humanos, director de la Fundación "Manuel Cepeda Vargas" y miembro del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes del Estado.Jjunto con otros defensores/as de los derechos humanos, ha colaborado en la documentación de aproximadamente 40.000 casos de serias violaciones a los derechos humanos, cometidas en Colombia desde 1996.
fm_cepeda@yahoo.fr

miércoles, 23 de enero de 2008

Lo que no dicen los periódicos.

Fragmento de texto de: Ingrid Storgen. "Ahora por ellos"

Es evidente que al viejo continente no están llegando las noticias de Colombia, de lo contrario los dirigentes no se lanzarían a hablar de la “democracia” colombiana, mientras la prensa contra informativa que es la que no está subordinada a poderes des- informados denuncia que entre los finales de diciembre y principios de enero del año en curso se produjeron en Colombia los siguientes hechos “democráticos” -y estamos hablando de algunos, no de todos:

28 de diciembre de 2007: Tropas del Batallón Calibío de la 14ª Brigada de la Séptima División del ejército colombiano, al mando del teniente Páez, asesinaron al campesino Parmenio Manuel Hernández Anaya, quien luego fuera presentado como un falso positivo (guerrillero muerto en combate)

31 de diciembre 2007: acción paramilitar produce la Masacre de Nariño, resultando víctimas de ese hecho cuatro adultos y un menor, quedando demostrado con ello que los grupos paramilitares continúan operando con total impunidad. Actuaron, además, con listas en mano.

El mismo día desaparecen al abogado Víctor Hugo Gallego, de CORPADES, de Medellín. Víctor cometió la “herejía” de denunciar sobre el accionar del para-militarismo y su impunidad. La organización CORPADES recibió amenazas durante todo el año pasado.

11 de Enero de 2008: los mismos sectores marginales, provocan la Masacre de Santa Marta, dejando como saldo cinco personas muertas y tres heridas. El hecho se produjo mientras se realizaba una fiesta familiar en el barrio “Once de Noviembre” a las 9 de la noche.

4 de Enero: comunidades agro-mineras y campesinas del sur de Bolívar, denunciaron el incremento de hechos de violencia entre los que no faltaron amenazas contra las organizaciones sociales y sus líderes.

5 de Enero: nuevos falsos positivos. Tres jóvenes en Cauca fueron asesinados y presentados como miembros de la guerrilla.

6 de Enero: asesinato de campesino en zona rural de San Pablo, al sur de Bolívar.

10 de Enero: Persecución estatal contra la Asociación Campesina del Valle del Río Cimitarra, bajo la consigna “limpiar y mantener”. Es asesinado, además, el indígena Embera Chami, discapacitado mental, por miembros del Batallón Ayacucho, en Riosucio Caldas. Las fuerzas estaban acompañadas por personal del DAS –Departamento Administrativo de Seguridad- y personas uniformadas. También agredieron a la señora Rosa María Zapata de 56 años, a quien acusaban de tener refugiados en su domicilio, a miembros de la guerrilla.

11 de Enero: asesinado campesino en el Tolima.

12 de Enero: Detención masiva de habitantes de Arauquita, víctimas: la doctora Mercy Blanco, personera del municipio, así como Edinson Palomino Banguero, ex concejal y dirigente sindical, José Sánchez, dirigente de la Asociación Campesina de Arauca, Modesto Cáceres, Omar Alarcón, Damaris Escorcio López, Hernán Flores, José E. Flores Pérez, Derbi Rodríguez Miranda y Carlos Javier Franco Acosta.

14 de Enero: la Seguridad Democrática de Álvaro Uribe descarga su furia sobre el pueblo araucano. El mismo día es asesinado el dirigente social de Medellín, Martín Hernández Guerrero.

15 de Enero: Nuevas detenciones en Arauquita.

16 de Enero: La Corporación Social para la Asesoría y Capacitación Comunitaria COS-PACC, la Fundación Comité de Solidaridad con los Presos Políticos FCSPP y la Red Europea de Hermandad y Solidaridad con Colombia, REDHER, denunciaron que paramilitares intentaron asesinar en su finca a Armando Montañez, en el municipio de Aguazul, quien huyó inmediatamente del lugar.

17 de Enero: detención arbitraria contra la Comunidad de Paz de San José de Apartadó.

18 de Enero: aparece el cuerpo sin vida de Armando Montañez.

19 de Enero: militares del Batallón Calibio, secuestran a Miguel González Huepa y Ramiro Ortega, dirigentes de la Asociación Campesina del Valle del Río Cimitarra ACVC.

19 de Enero: cobarde asesinato paramilitar del joven Alirio Quiñónez, dirigente juvenil agrario y miembro del Comité Central de la Juventud Comunista Colombiana. El crimen fue realizado en el departamento de Arauca, zona fronteriza con República Bolivariana. Alirio estaba exiliado en Venezuela.

martes, 22 de enero de 2008

Una palabra enorme. Mario Benedetti.

Libertad es una palabra enorme. Por ejemplo, cuando terminan las clases, se dice que una está en libertad. Mientras dura la libertad, una pasea, una juega, una no tiene por qué estudiar. Se dice que un país es libre cuando una mujer cualquiera o un hombre cualquiera hace lo que se le antoja. Pero hasta los países libres tienen cosas muy prohibidas. Por ejemplo matar. Eso sí, se pueden matar mosquitos y cucarachas, y también vacas para hacer churrascos. Por ejemplo está prohibido robar, aunque no es grave que una se quede con algún vuelto cuando Graciela, que es mi mami, me encarga alguna compra. Por ejemplo está prohibido llegar tarde a la escuela, aunque en ese caso hay que hacer una cartilla mejor dicho la tiene que hacer Graciela, justificando por qué. Así dice la maestra; justificado. Libertad quiere decir muchas cosas. Por ejemplo, si una no está presa, se dice que está en libertad. Pero mi papá está preso y sin embrago está en Libertad, porque así se llama la cárcel donde está hace ya muchos años. A eso el tío Rolando lo llama qué sarcasmo. Un día le conté a mi amiga Angélica que la cárcel en que está mi papi se llama Libertad y que el tío Rolando había dicho que era un sarcasmo y a mi amiga Angélica le gustó tanto la palabra que cuando su padrino le regaló un perrito le puso de nombre Sarcasmo. Mi papá es un preso, pero no porque haya matado o robado o llegado tarde a la escuela. Graciela dice que papá está en libertad, o sea está preso, por sus ideas. Parece que mi papá era famoso por sus ideas. Yo también a veces tengo ideas, pero todavía no soy famosa. Por eso no estoy en Libertad, o sea que no estoy presa. Si yo estuviera presa, me gustaría que dos de mis muñecas, la Toti y la Mónica, fueran también presas políticas. Porque a mi me gusta dormirme abrazada por lo menos a la Toti. A la Mónica no tanto, porque es muy gruñona. Yo nunca le pego, sobre todo para darle ese buen ejemplo a Graciela. Ella me ha pegado pocas veces, pero cuando lo hace yo quisiera tener muchísima libertad. Cuando me pega o me rezonga yo le digo Ella, porque a ella no le gusta que la llame así. Es claro que tengo que estar muy alunada para llamarle Ella. Si por ejemplo viene mi abuelo y me pregunta dónde está tu madre, y yo le contesto Ella está en la cocina, ya todo el mundo sabe que estoy alunada, porque si no estoy alunada digo solamente Graciela está en la cocina. Mi abuelo siempre dice que yo salí la más alunada de la familia y eso a mí me deja muy contenta. A Graciela tampoco le gusta demasiado que yo la llame Graciela, pero yo la llamo así porque es un nombre lindo. Sólo cuando la quiero muchísimo, cuando la adoro y la beso y la estrujo y ella me dice ay chiquilina no me estrjes así, entonces sí la llamo mamá o mami, y Graciela se conmueve y se pone muy tiernita y me acaricia el pelo, y eso no sería así ni sería bueno si yo le dijera mamá o mami por cualquier pavada.O sea que la libertad es una palabra enorme. Graciela dice que ser un preso político como mi papá no es ninguna vergüenza. Que casi es un orgullo. ¿Por qué casi? Es orgullo o es vergüenza. ¿Le gustaría que yo dijera que es casi vergüenza? Yo estoy orgullosa, no casi orgullosa, de mi papá, porque tuvo muchísimas ideas, tantas y tantísimas que lo metieron preso por ellas. Yo creo que ahora mi papá seguirá teniendo ideas, tremendas ideas, pero es casi seguro que no se las dice a nadie, porque si las dice, cuando salga de Libertad para vivir en libertad, lo pueden meter otra vez en Libertad. ¿Ven como es enorme?

Desnuda.

Por Violeta.

Estoy aquí, desnuda ante ti. Desnuda mi vida, desnudo mi corazón, desnudo mi cuerpo.
Grábame el autógrafo de tus besos sobre la piel. Recorre mis valles con la magia de tus manos, con la fuerza de tu ser, con la luna de tus entrañas, con el sol de tus sentidos.
Estoy aquí, desnuda ante ti, esperando el delicado tacto de tus huellas, el galopar de tus caderas sobre mí.
Y espero desnuda a que me poseas en un eclipse de emociones, entre las sombras, entre besos y abrazos, espero que me poseas con la pasión fluyendo por tus ríos de sangre, con mi sol naciendo en el arrebol de tu día.
Te espero desnuda en mi alcoba, deseando que roces la cima de mi alma, el pico de mis montañas, esperando que te cobijes bajo el manto cálido de mi vientre.
Te seguiré esperando desnuda, y cuando ese día llegue posaré tu mano entre mis piernas y volaremos juntos hasta visitar el cielo, hasta poseernos a oscuras en el juego del amor.

Para Yiyo. Por nuestros muertos ni un minuto de silencio, toda una vida de combate.

Foto: Aceucolombia.
Los portadores de Sueños. Gioconda Belli.

En todas las profecías
está escrita la destrucción del mundo.
Todas las profecías cuentan
que el hombre creará su propia destrucción
Pero los siglos y la vida que siempre se renueva
engendraron también una generación de amadores y soñadores;
hombres y mujeres que no soñaron con la destrucción del mundo,
sino con la construcción del mundo de las mariposas y los ruiseñores.
Desde pequeños venían marcados por el amor.
Detrás de su apariencia cotidíana
guardaban la ternura y el sol de medíanoche.
Sus madres los encontraban llorando por un pájaro muerto
y más tarde tambien los encontraron a muchos
muertos como pájaros.
Estos seres cohabitaron con mujeres traslúcidas
y las dejaron preñadas de miel y de hijos reverdecidos
por un invierno de caricias.
Así fue como proliferaron en el mundo los portadores de sueños,
atacados ferozmente por los portadores de profecías habladoras de catástrofes.
Los llamaron ilusos, románticos, pensadores de utopías,
dijeron que sus palabras eran viejas
-y, en efecto, lo eran porque la memoria del paraíso es antigua
en el corazón del hombre-
los acumuladores de riquezas les temían
y lanzaban sus ejércitos contra ellos,
pero los portadores de sueños todas las noches hacían el amor
y seguía brotando su semilla del vientre de ellas
que no sólo portaban sueños sino que los multiplicaban
y los hacían correr y hablar.
De esta forma el mundo engendró de nuevo su vida
como también había engendrado a los que inventaron la manera
de apagar el sol.
Los portadores de sueños sobrevivieron a los climas gélidos
pero en los climas cálidos casi parecían brotar por generación espontánea.
Quizá las palmeras, los cielos azules, las lluvias torrenciales
tuvieron algo que ver con esto,
la verdad es que como laboriosas hormiguitas
estos especímenes no dejaban de soñar y de construir
hermosos mundos,
mundos de hermanos, de hombres y mujeres que se llamaban compañeros,
que se enseñaban unos a otros a leer, se consolaban en las muertes,
se curaban y cuidaban entre ellos, se queran, se ayudaban en el
arte de querer y en la defensa de la felicidad.
Eran felices en su mundo de azúcar y viento
y de todas partes venían a impregnarse de su aliento
y de sus claras miradas
y hacia todas partes salían los que los habían conocido
portando sueños
soñando con profecías nuevas
que hablaban de tiempos de mariposas y ruiseñores
en que el mundo no tendría que terminar en la hecatombe
y, por el contrario, los cientificos diseñarían
fuentes, jardines, juguetes sorprendentes
para hacer más gozosa la felicidad del hombre.
Son peligrosos -imprimían las grandes rotativas
Son peligrosos -decían los presidentes en sus discursos.
Son peligrosos -murmuraban los artífices de la guerra
Hay que destruirlos -imprimían las grandes rotativas
Hay que destruirlos -decían los presidentes en sus discursos
Hay que destruirlos -murmuraban los artífices de la guerra.
Los portadores de sueños conocían su poder
y por eso no se extrañaban
Y también sabían que la vida los habia engendrado
para protegerse de la muerte que anuncian las profecías.
Y por eso defendían su vida aun con la muerte.
Y por eso cultivaban jardines de sueños
y los exportaban con grandes lazos de colores
y los profetas de la oscuridad se pasaban noches y días enteros
vigilando los pasajes y los caminos
buscando estos peligrosos cargamentos
que nunca lograban atrapar
porque el que no tiene ojos para soñar
no ve los sueños ni de día, ni de noche.
Y en el mundo se ha desatado un gran tr+afico de sueños
que no pueden detener los traficantes de la muerte;
y por doquier hay paquetes con grandes lazos
que sólo esta nueva raza de hombres puede ver
y la semilla de estos sueños no se puede detectar
porque va envuelta en rojos corazónes
o en amplios vestidos de maternidad
donde piesecitos soñadores alborotan los vientres que los cargan.
Dicen que la tierra después de parirlos
desencadenó un cielo de arcoiris
y soplo de fecundidad las raices de los árboles.
Nosotros sólo sabemos que los hemos visto
Sabemos que la vida los engendró
para protegerse de la muerte que anuncian las profecías.

Benedetti.

Mucho más grave


Todas las parcelas de mi vida tienen algo tuyo

eso en verdad no es nada extraordinario

vos lo sabes tan objetivamente como yo.

Sin embargo hay algo que quisiera aclararte,

Cuando digo todas las parcelas,

no me refiero solo a esto de ahora,

a esto de esperarte y aleluya encontrarte,

Y carajo perderte, Y volverte a encontrar, Y ojala nada mas.

No me refiero a que de pronto digas, voy a llorar

Y yo con un discreto nudo en la garganta, bueno llora.

Y que un lindo aguacero invisible nos ampare

Y quizas por eso salga enseguida el sol.

Ni me refiero a solo a que dia tras dia,

aumente el stock de nuestras pequeñas y decisivas complicidades,

o que yo pueda creerme que puedo convertir mis reveses en victorias,

o me hagas el tierno regalo de tu mas reciente desesperacion.
No. La cosa es muchisimo mas grave.

Cuando digo todas las parcelas Quiero decir que ademas de ese dulce cataclismo,

tambien estas reescribiendo mi infancia,

esa edad en que uno dice cosas adultas y solemnes

y los solemnes adultos las celebran,

y vos en cambio sabes que eso no sirve.

Quiero decir que estas rearmando mi adolescencia,

ese tiempo en que fui un viejo cargado de recelos,

y vos sabes en cambio extraer de ese paramo,

mi germen de alegria y regarlo mirandolo.

Quiero decir que estas sacudiendo mi juventud,

ese cantaro que nadie tomó nunca en sus manos,

esa sombra que nadie arrimo a su sombra,

y vos en cambio sabes estremecerla hasta que empiecen a caer las hojas secas,

y quede la armazon de mi verdad sin proezas.

Quiero decir que estas abrazando mi madurez esta mezcla de estupor y experiencia,

este extraño confin de angustia y nieve,

esta bujia que ilumina la muerte, este precipicio de la pobre vida.

Como ves es mas grave, Muchisimo mas grave,

Porque con estas o con otras palabras, quiero decir que no sos tan solo,

la querida muchacha que sos, sino tambien las esplendidas

o cutelosas mujeres que quise o quiero.
Por que gracias a vos he descubierto, (diras que ya era hora y con razon),

que el amor es una bahia linda y generosa, que se ilumina y se oscurece,

según venga la vida, una bahia donde los barcos llegan y se van,

llegan con pajaros y augurios, y se van con sirenas y nubarrones.

Una bahia linda y generosa, Donde los barcos llegan y se van

Pero vos,

Por favor,

No te vayas.

Razón de la beligerancia, origen de la rebelión

Carlos Alberto Ruiz
Tomado de Rebelión

Mientras va madurando un debate en torno al reconocimiento o no de la beligerancia para las guerrillas colombianas, controversia en la que con equívocos se piensa que es apenas una categoría jurídica, uno puede ir y venir entre las noticias que cuentan cosas de la gente, y de los indigentes. Sobre estos últimos, los hechos de cada semana: las decenas de niños/as que mueren por desnutrición y enfermedades curables, o de adultos que perecen sin pasar siquiera las puertas de los hospitales, en el abandono. O la evidencia diaria de jóvenes sin futuro. Lo que en junio de 2007 el propio Procurador General en Colombia ratificó: de los 18 millones de adolescentes, dos millones se encuentran en indigencia y seis millones más en estado de pobreza. Otra reseña, en la sección “Gente” del poderoso diario El Tiempo, tiene que ver directamente con el orden globalizado, no solamente imperial y neoliberal, sino neoseñorial, en la fuente de un conflicto social, político, económico, y armado. Nos relata que se casó el sábado 19 de enero en Cartagena de Indias, el hijo del plutócrata “colombiano” Julio Mario Santo Domingo, uno de los archimillonarios del planeta. Contrajo nupcias con una gringa, editora de la revista “Vogue”; “en una lujosa ceremonia a la que asistieron más de 400 invitados, muchos de ellos de fuera del país”. Se lee en ese periódico (20.01.08): “La novia, de blanco de pies a cabeza, llegó a la iglesia de Santo Domingo, el templo más antiguo de la ciudad colonial amurallada, en un carruaje tirado por finos corceles... El sofocante calor hizo que invitados a la ceremonia católica se retiraran del templo restaurado con la ayuda de la Cooperación Española / Entre los cientos de invitados, estuvieron gentes del mundo empresarial, artistas, periodistas y políticos, entre ellos la actual embajadora de Colombia en España, Noemí Sanín / Desde las primeras horas de la tarde, las autoridades locales cerraron varias calles aledañas al histórico templo… El industrial Julio Mario Santo Domingo y su esposa, Beatrice Dávila, residen en Nueva York, Estados Unidos, donde varios grandes almacenes se encargaron de la lista de regalos para el matrimonio”.

A unos cuantos cientos de metros, las niñas prostituidas esperan. El hambre asecha. La exclusión reina. La mierda hiede y vierte su fatal desesperanza. Su germen. Cientos de miles de desplazados/as pobres, negros/as, mulatos/as, olvidados/as, sobreviven, y esperan, en sus barriadas de luces y sombras. Allí existen decenas de miles de los 4 millones de personas desplazadas, cifra que nos recordó François Houtart, presidente del Tribunal de Opinión realizado para tratar este tema (noviembre de 2007), cuando escribió afirmando con razón que el dolor de Colombia no puede verse solamente fijando la mirada en el caso de Ingrid Betancourt. Esos millones de seres humanos desplazados por la voracidad neoliberal, neofeudal y paramilitar, son, primero que Ingrid, pero con ella, en mi opinión, lugar de verdad, para hallar salidas dignas, sin renuncias. En los términos de Ignacio Ellacuría: los sujetos desde donde puede y debe considerarse lo necesario, lo verdadero, lo justo, lo adecuado. Y no Santo Domingo, ni la clase oligárquica que ha favorecido la entronización narcoparamilitar que representa Uribe, y que se ha servido de ella para el saqueo y su mayor acumulación.

Pasa todos los días. La ausencia contra la opulencia. La vida contra la muerte. En la Cartagena de los turistas y puristas. En la Colombia donde estos contrastes no dan vergüenza sino sólo a unos pocos, de los cuales algunos podrán por básica capacidad de raciocinio e indignación, preguntarse si hay derecho a negar que existe un conflicto político-militar que nos traduce el cuadro de unos proyectos de sociedad en disputa. Y si hay derecho a olvidar las raíces de injusticia que explican esta confrontación y a condenar las rebeldías que surgieron ante esa estructural violencia y la oprobiosa exclusión que dimana como fatalidad para las mayorías.

“Para muestra basta un botón”, reza un viejo dicho español. El repugnante Santo Domingo no es el único, ni el más poderoso rico. Hay más con pasaporte colombiano y otros papeles, que pueden impunemente andar tranquilos, festejando mientras se mantiene la chusma al margen. De eso viven gratis, sin costo económico, ni moral, ni desolación, pasando muy de lejos de sus fastuosas madrigueras una guerra no gratuita que sí sufren millones de colombianos/as, en una tierra pródiga. No se lee, no se quiere ver, se oculta, no se toca, ni si huele, ni se escucha, que la riqueza y la miseria en Colombia matan doble vez; que ambas son abominables; que son todavía más aterradoras, no sólo por la desigualdad, cuyos índices convencionales la denuncian como una de los más altas del mundo (en América compartiendo este nivel con Brasil y Haití), sino porque, siendo expoliado un caudal colectivo, los ahítos además de pasearse en un besamanos asqueroso, se sienten y están cada vez más blindados, con la cabeza en alto y sin temor alguno, ordenando a sus empleados en aparatos políticos y en medios de comunicación, la consigna contrainsurgente y antiterrorista, desde la comodidad de su pedestal. Que son ellos, déspotas ilustrados, y no otros, los que albergan ideas políticas sobre el mundo y el país; que son ellos, nadie más, deliberantes y beligerantes.

El mensaje cala hondo. Por ello es aún más ignominiosa la situación colombiana, porque se repulsa primero el conflicto armado que impugna ese statu quo y a los movimientos armados de oposición, y no se atacan frontalmente las causas de la guerra. Pues si el mundo es como Colombia, igual de rico y miserable, la causalidad y perspectiva política de esta confrontación, debe ser valorada como acervo de resistencia y no soslayada. Es rastrero un proceder, cuanto no solamente el nuevo capitalismo es defendido por sucesivos vasallos armados que siembran el terror, sino que sigue dependiendo enteramente su triunfo del nivel de conciencia de los oprimidos, como explica Claudio Katz. O de inconsciencia, alimentada por tesis como aquellas esgrimidas estos días: que debe aislarse cualquier fundamento de la rebelión y que no conviene tensionar (“estamos convencidos que polarizar más a la sociedad colombiana no contribuye a superar el conflicto armado”, se afirma, entre otras ambigüedades, en una carta al Presidente Chávez, por parte de algunas entidades pacifistas y de asistencia: http://www.codhes.org/). Y peor, cuanto más servil es la reverencia que la ignorancia dispensa ante las trampas que hacen los amos. Como si polarizada materialmente la sociedad colombiana, no hiciera falta, precisa y justamente, polarizarla políticamente, hacerla ver como es, desde la ética, con rupturas, con opciones, donde y cuando se escoge, no a ciegas, un campo en la brega de la historia de un país que sigue en movimiento, produciendo abismos.

Es posible que algunos se dejen confundir pensando que la discusión sobre la beligerancia es teórica y antigua, o algo vigente, pero que debe ceñirse a un derecho cerrado. No. Tiene mucho que ver con las realidades degradantes de hoy, con las mismas que impulsan una celada contra las resistencias. Para evitar la emboscada de los de arriba, al menos un conjunto de voces deben asumir las dimensiones de los derechos de los de abajo, debiendo articular entonces, como parte de sus conatos, la reflexión de las nuevas razones de la rebelión. Por ello no pueden ser fragmentados sus campos de estudio y acción argumentativa, donde lo jurídico juega hasta un punto, indudablemente, al lado de la ética y de la inteligibilidad política y sociológica de un conflicto que tiene orígenes y retornos, que no puede ni debe ser superado sin que se generen escenarios de negociación de los cambios urgentes para el pueblo colombiano, es decir a condición de estar politizado, a lo cual ayudan mucho las secciones de “Gente” y economía de los diarios, para no quedarse siempre en las páginas de noticias políticas y judiciales, que nos refieren de qué manera un régimen narco-paramilitar y oligárquico se ufana de su exitosa administración. Si hay derecho a bodas de ricos inmunes, habrá derecho al menos de escoger sus mortajas los pobres, y a no morir de rodillas. Envolvamos de ética y de política, de historia y de economía, la cuestión de la beligerancia; descubramos que valores de humanización proponen sus detractores y sus defensores. Albert Camus, hace casi 60 años nos legaba: “Hasta la nostalgia del reposo y de la paz debe ser rechazada; coincide con la aceptación de la iniquidad. Los que lloran por las sociedades felices que encuentran en la historia confiesan lo que desean: no la disminución de la miseria, sino su silencio. ¡Alabado sea, por el contrario, este tiempo en que la miseria grita y retrasa el sueño de los ahítos!”.

Colombia: Entre reinas, fiesta y llanto.

Siempre lo he dicho, Colombia, tal cuál como “Gabo” describía a Macondo, está llena de realismo mágico, por lo tanto soy una convencida de que la realidad supera a la ficción. Y lo digo por la forma tan peculiar en que acontecen y des – acontecen, los diversos hechos que han marcado la madeja de nuestra historia, eventos que a muchos sólo les toca vivirlos a través de su televisor de 80 pulgadas, pantalla plana, con lo último en tecnología digital.