martes, 22 de julio de 2008


La segunda independencia de Colombia

Luis Eduardo Saavedra
Rebelión

Después de las marchas del 20 de julio amanecí odiando el himno nacional y la manita pérfida sobre el corazón siniestro. No tolero la palabra patria. No soporto “la pasión por Colombia” ni el coctel de sables, sotanas, chequeras abultadas, cocaína y asesores gringos en que se ha trasformado este país, hoy reino del narcotráfico, el narcoturismo, la prostitución infantil y el oscurantismo.

Me siento ajeno a esa masa que marcha por los sectores exclusivos de Bogotá y se congrega blanca, pulcra y ordenada en la 72 con Séptima, el corazón financiero de Colombia. Me siento como mosco en leche en la plaza de Bolívar, corazón político de Colombia, ex santuario de Gaitán, ante una multitud fanatizada y enajenada por los medios que exuda uribismo por todos los poros.
No me aguanto más a Ingrid parloteando sin cesar en francés y en inglés, clamando en coro con Juanes y Miguel Bosé (el nuevo colombiano) que la guerrilla estreche la mano generosa del presidente Uribe, ni dejando en el aire la duda infame de que salvó a Emmanuel de las garras asesinas de su madre.

He llegado a odiar el teatro, las técnicas actorales, por el histrionismo mafioso que llegó a perfeccionar a límites extremos don Vito Corleone y su familia: llorar desconsoladamente en el entierro de sus víctimas, mentir y mentir sin el mínimo rubor, sin un ligero temblor en las manos, mentir descaradamente en los niveles del virtuosismo actoral. Como Uribe que desfachatadamente declaró que uno de sus hombres de acero se deshizo en un manojo de nervios, como una tierna adolescente, cuando vio a los guerrilleros que custodiaban a Ingrid y no tuvo otro recurso que amarrarse un trapo con el logo de la Cruz roja para protegerse. (Y lo peor: que la Cruz Roja sumisamente aceptara la disculpa). Tropa contrainsurgente haciendo el papel de periodistas de Telesur. Hasta ‘Cesar’ actuó: sonreía y se mostraba remiso a dar declaraciones para “Telesur”. Toda una puesta en escena ‘parfait’, según Ingrid, que costó 20 millones de dólares.

Desde la era uribista en Colombia todo el mundo reza y se encomienda al Señor o al padre Marianito que junto a Pablo Escobar hacen milagros. Es irrepetible y surrealista la imagen de Uribe Y Juan Manuel Santos en Palacio, rezando arrodillados con sendos rosario de camándulas, luego de la masacre en el campamento de ‘Reyes’.

Rezan arrodillados los generales y los ministros, hasta el presidente de la Corte Suprema de Justicia cayó arrodillado luego de que Uribe lo visitó para limar asperezas. Una de ellas: lograr la prestidigitación jurídica de que Yidis (la de la ‘Yidispolítica’) fuese juzgada y condenada a prisión sin que sus pares, en el cohecho que permitió la reelección, fuesen tocados por el pétalo de una rosa.

Dijo el escritor Abad Faciolince que en este país se estaba reencarnando el franquismo. Lo cuales es cierto. Una señal inequívoca: el poder del Opus Dei, enclavado en el gobierno. El poder de las charreteras, de las paracharreteras, la beatería delirante. Involucionamos hacia la Colombia de los años cincuenta, la de los godos y Cristo Rey, la de la violencia generalizada. Avanzamos hacia “Esa España inferior que ora y bosteza/vieja y tahúr, zaragatera y triste”, de que hablaba Antonio Machado.

El 20 de Julio pasado, millones de colombianos, aturdidos por el estrépito mediático, colmaron todos los espacios, todas las calles y las plazas que en otra época fueron el escenario natural de la izquierda. Proclamaron su segunda independencia, no del imperio que engorda a una élite servil mientras saquea el país, sino de las Farc(¡). Exigieron la libertad de mil secuestrados (según datos oficiales que incluyen los retenidos por la delincuencia común) a tiempo que el totalitarismo mediático silenció e invisibilizó a cuatro millones de desplazados y a las miles de víctimas del narcoparamilitarismo, desaparecidas, torturadas, masacradas, descuartizadas y hasta vampirizadas y canibalizadas cuyos familiares fueron burlados en su aspiración de ser beneficiados con la verdad, la justicia y la reparación. Esta Colombia invisible, ahí está, será la encargada de frenar la marcha atrás.

miércoles, 25 de junio de 2008

Los portadores de sueños

“Desde pequeños venían marcados por el amor.
Detrás de su apariencia cotidiana
Guardaban la ternura y el sol de media noche”
Los portadores de Sueños.
Gioconda Belli

Cuando caminamos por la calle podemos pasar desapercibidos, leyendo un libro, comiendo en las cafeterías, disfrutando de unas cervezas en el frío de la Capital o a la orilla del Mar Caribe. Siendo padres, madres, hijos, hermanas, amigos, novios, a simple vista nadie puede adivinar que esos jóvenes que viven por toda Colombia, luchan día a día por la construcción de un País mejor para todas y todos.

jueves, 15 de mayo de 2008

La ACEU que necesita el momento actual

Texto presentado al Precongreso de Estudiantes Universitarios.
Sincelejo Abril 2008.

Desde la administración Pastrana se viene implementando una de las más profundas transiciones de la Educación Pública, en especial de la enseñanza básica y media, pero desde hace 5 años, se vienen profundizando las transformaciones neoliberales a la educación superior en Colombia, estamos en un periodo donde se ha avanzado en la consumación de métodos de subordinación de la educación pública y de la educación en general, en su manera más abstracta, a las dinámicas del mercado.

El mundo guardó silencio cuando morimos

Santiago Alba Rico
Ladinamo 27


En diciembre de 1971, mientras redactaba sus recuerdos de cárcel, el escritor nigeriano Wole Soyinka, galardonado quince años más tarde con el Premio Nobel de Literatura, estaba pendiente del estado de salud de un compatriota brutalmente apaleado por los soldados de la dictadura. El escueto telegrama de un amigo le reveló el destino de la víctima y, con él, el del conjunto del país: “El hombre ha muerto”. Soyinka leyó la frase con un estremecimiento integral, como si se la hubiese oído susurrar a los árboles y a las palomas en un mundo ya vacío o procediese del informe de un dios que pasa lista a sus criaturas, y a continuación decidió dar este título (“El hombre ha muerto”) al libro que acababa de terminar.

El Hombre ha muerto tantas veces durante el siglo XX, ha muerto tantas veces durante los primeros años del presente siglo, sigue muriendo tantas veces todos los días, que no estoy seguro de que conservemos todavía suficiente “Hombre” para distinguir a nuestro vecino de un ladrillo o de una hiena, para diferenciar una buena de una mala noticia o para que sepamos dónde debemos pararnos si queremos llegar a alguna parte. Huelga aclarar que cuando digo “Hombre” estoy pensando también o sobre todo en las que, precisamente porque lo encarnan hasta el final, son las víctimas más vulnerables de los que ya lo han perdido: los hombres másculos, en efecto, matan al Hombre con particular saña en las mujeres. Huelga asimismo aclarar que cuando muere el Hombre no sobreviven los árboles y las palomas, también amenazados, sino los no-hombres, los inhomos o poshomos que imitan al tanque y al acero (y no al perro o a la rata). La cópula mortal de dos poshomos para poblar el mundo de vástagos poshumanos se llama guerra.

El Hombre murió, por ejemplo, en Biafra en 1967. Los que nacimos en los años sesenta recordamos ese nombre como el estandarte victorioso de la caridad burguesa: las imágenes de los niños escurridos sobre un suelo cuarteado eran los bastoncitos con que nuestras madres nos infligían hasta el final un plato de lentejas y las huchas tintineantes de las campañas del Domund contra el hambre medían la distancia que nos separaba a las clases medias franquistas de ese brutal manotazo de la naturaleza. “Biafreño” era sinónimo de muerto de hambre y se lanzaba a los compañeros flacos, en la escuela, casi como una acusación: la culpa oscura que devora la carne desde dentro. No sabíamos que el gobierno dictatorial de Nigeria había estimulado y apoyado la cacería de las minorías igbo; que el Este del país, para protegerse de la agresión, había declarado su independencia; y que Biafra, la nueva y fugaz nación, había sucumbido a una desigual guerra de tres años, abandonada por las dos grandes potencias de la Guerra Fría, privada de socorros y alimentos. Wole Soyinka estuvo en las cárceles nigerianas precisamente por su oposición al genocidio, pero es una jovencísima escritora biafreña, Chimamanda Ngozi Adiche, la que nos cuenta hoy esta historia olvidada en una larga, trabajada, comprometida, estremecedora novela, cuyo título evoca las esperanzas inscritas en la bandera malograda: Medio sol amarillo (Mondadori, Barcelona 2007, traducción de Laura Rims Calahorra).

Las buenas novelas se leen con el cuerpo, con todo el cuerpo, porque obligan a reconocer a desconocidos; porque fecundan artificialmente en nuestras entrañas a un extraño que no es nuestro hijo. Mientras los mercados, las guerras y hasta las leyes bombean sin cesar cuerpos fuera de la humanidad, las buenas novelas -cada vez más raras- los devuelven uno por uno, mucho más despacio, a su interior. Hace falta el talento de Ngozi Adiche para que comprendamos que el hambre, como el cáncer o el SIDA, puede afectar a nuestros amigos y que las toneladas de alimentos que nos separan de la inanición forman en realidad una tela de araña tan inicua como frágil. Hace falta todo el talento de Ngozi Adiche para que tomemos conciencia con horror de que ninguno de nosotros lleva dentro tanto “Hombre” como para no sucumbir al coito mortal entre poshomos que llamamos guerra y de que el amor que tiene que construir nuestra humanidad es tan artificial como el acero que la destruye. Hace falta todo el talento de Ngozi Adiche, en fin, para que experimentemos en las rodillas y en el pecho, como un reuma intolerable, la verdad muy general que el joven Ugwu -que no sabía nada de Iraq ni de Afganistán ni de Haití ni de Somalia- deja escrito en la cabecera del libro que -dentro del libro- se ha visto obligado a escribir para recordar la tragedia de Biafra: El mundo guardó silencio cuando morimos. Los árboles y las palomas lo saben: el Hombre ha muerto. Ahora nosotros, los muertos, lo sabemos también.

¿Qué le queda a los jóvenes?

“…no dejar que les maten el amor
recuperar el habla y la utopía
ser jóvenes sin prisa y con memoria
situarse en una historia que es la suya
no convertirse en viejos prematuros…”
¿Qué les queda a los jóvenes? Mario Benedetti


Cada mañana la rutina es la misma, abrir los ojos, levantarse muy temprano, coger el mismo bus de todos los días, recorrer la ciudad entera, una ciudad plagada de miseria, de excesos, mucha riqueza, tanta pobreza. Sentarse en la misma silla de siempre, frente al computador, pensando todos los días en como hacer de este puesto una trinchera para la lucha social.

jueves, 28 de febrero de 2008

Ser un deportista de alto nivel, toda una hazaña

Foto: Violeta. Juegos Universitarios Nacionales. Cartagena.

Por: Violeta.

Es muy temprano, el cielo está oscuro. Suena el despertador, son las 4:30 de la mañana y Paola, de 23 años, se prepara para ir a entrenar. Se pone su vestido de baño, echa a un morral la toalla, el gorro y las gafas, elementos necesarios para su práctica diaria. Ella es una de las tantas jóvenes que día a día hacen del deporte su vida, en este caso la natación.

Desde hace 12 años sus días transcurren entre la piscina, el estudio y su casa, a pesar de ser muy joven, le queda poco tiempo para divertirse y realizar las actividades cotidianas de una chica de su edad. Incluso, si no fuera por el apoyo de sus padres y de la Universidad donde realiza sus estudios de Ingeniería Industrial, sería muy difícil mantener el ritmo de trabajo y la disciplina que se le exige para mantener su nivel competitivo.

Hace parte de la selección Colombia, ha representado a su departamento en diferentes campeonatos, recorrido todo el País de piscina en piscina, acumulando medallas y trofeos que exhibe orgullosa en una de las paredes de su cuarto. “Realmente es muy complicado alcanzar un alto nivel de rendimiento en este deporte y en cualquier otro creo yo, es más, si uno se pone a comparar las marcas requeridas en campeonatos mundiales, por ejemplo en los Olímpicos, vemos que los nadadores colombianos estamos bien atrás”, comenta Paola.

Al preguntarle sobre cuáles considera que son las limitantes que los deportistas tienen para codearse con los mejores del mundo responde: “Pues yo creo que no tenemos el mismo apoyo que se le da a los deportistas en otros países, uno que ha viajado y charla con otros nadadores ve que el gobierno los ayuda mucho económicamente, ha habido muchos viajes que mis papás me han tenido que costear, pero no solo así, sino por ejemplo también en la parte de la educación, ser el mejor estudiante y a la vez el mejor nadador no es nada fácil, claro hay algunas universidades que si le ayudan a uno con la matrícula y le reconocen el esfuerzo, pero la mayoría ni siquiera con lo académico le recompensan a uno nada, yo practico dos veces al día, y cuando tenemos un campeonato fuera del País nos toca concentrarnos en otra ciudad solo entrenando a veces hasta por 6 meses, no es fácil”.

Y es así, en Colombia el apoyo que se les da a las y los jóvenes deportistas es bastante endémico. Los escenarios deportivos están en muy mal estado, no hay, en la mayoría de ciudades del País, la infraestructura física necesaria para incentivar la práctica de cualquier disciplina deportiva, y muy a pesar de las ensoñaciones del Vicepresidente Francisco Santos, ni siquiera los estadios de fútbol, el deporte más popular en Colombia, están preparados para la realización de un evento de gran magnitud como lo es un Mundial.

Por ejemplo, para la preparación de los deportistas, 53 en un total de 12 disciplinas, que representarán al País en los juegos Olímpicos de Beijing que comenzarán en agosto de este año, el gobierno le destinó entre 2007 y 2008 un total de 11 millones de pesos a Coldeportes quien firmó convenios con las diferentes federaciones deportivas nacionales para el apoyo al desarrollo deportivo.

En Medellín, Cali y Bogotá es donde mayor inversión y apoyo tiene el deporte, la mayoría de deportistas de alto rendimiento que existen en el País y que integran las selecciones de Colombia están en su mayoría compuestas por personas de estas ciudades. En la Costa Caribe, Cartagena es la ciudad que mejor infraestructura tiene, la realización de los Juegos Centroamericanos en el 2006 la dejó dotada con excelentes instalaciones, las cuáles en la actualidad están siendo subutilizadas y en proceso de deterioro. Deterioradas se encuentran los escenarios del resto de ciudades costeñas, en donde practicar algún deporte es toda una hazaña.

En términos generales se puede plantear que no hay una política clara de fortalecimiento, estimulo y fomento de la actividad deportiva, la recreación y el bienestar de la juventud colombiana; el deporte sobrevive gracias a los sacrificios personales de quienes los practican, que en muchas ocasiones deben recurrir a préstamos, abandonar sus estudios, y múltiples marañas financieras para poder sostenerse.

Casos como el de Paola, hay muy pocos, no todos los jóvenes tienen la capacidad económica para mantener el nivel de entrenamiento, el pago de mensualidades para pertenecer a un club deportivo adscrito a una liga, en fin, todo lo que se necesita para entrenar.

“Yo creo que mensualmente me está costando entre cien mil y ciento cincuenta mil pesos mi entrenamiento, si no es más, he conocido muchos pelaos que hacen de tripas corazón para poder entrenar. No creo que esto esté bien, de una u otra forma considero que el deporte contribuye a mejorar el País, y es por eso que se le debiera dar la importancia que se merece, después de todo es mejor que los jóvenes estén en una cancha o en una piscina siendo los mejores deportistas y recibiendo el apoyo del gobierno y no robando porque no tienen para comer”, señala Paola, mientras se baja del bus que la lleva todos los días al complejo acuático acá en Cartagena, donde entrena de 5 a 6 de la madrugada y de 4 de la tarde a 8 de la noche.

lunes, 18 de febrero de 2008

La Comunidad tenía razón. A 3 años del asesinato, Día de la Dignidad el 21 de Febrero.

Paras y militares habrían actuado juntos en la masacre de San José de Apartadó. Tanto, que la semana pasada fue capturado un capitán del Ejército.

En febrero de 2005, cuando la comunidad de paz de San José de Apartadó dijo que miembros del Ejército habían participado en la masacre de la vereda La Resbalosa, donde dos familias fueron cruelmente asesinadas, casi nadie les creyó. Resultaba increíble que miembros de las Fuerzas Armadas hubiesen participado en el crimen de siete campesinos, de ellos tres eran niños, dos de los cuales fueron degollados, y el otro, decapitado. Pocos les creyeron, porque las Fuerzas Armadas intentaron demostrar que sus hombres no estaban en el sitio de los hechos, y más bien echaron a rodar la versión de que las denuncias de sus voceros, Gloria Cuartas y el padre jesuita Javier Giraldo, hacían parte de la 'guerra política' que supuestamente desarrolla la guerrilla contra las instituciones.
Pero tres años después, parece que la justicia empieza a demostrar que la comunidad tenía razón. El pasado miércoles, un fiscal de la unidad de derechos humanos le dictó medida de aseguramiento al capitán del Ejército Guillermo Armando Gordillo Sánchez por ser coautor de homicidio, concierto para delinquir y terrorismo. Gordillo era el oficial a cargo de la compañía Alacrán, adscrita a la Brigada XVII con sede en Urabá. Él y sus hombres patrullaban en la región cuando ocurrió la masacre. Y aunque ante la Fiscalía aún alega su inocencia, los testimonios y las pruebas que lo incriminan son bastante contundentes.
El relato de un paramilitar desmovilizado se convirtió en la pieza clave para armar el rompecabezas de este caso, que es uno de los que más atención internacional han suscitado. Adriano José Cano Arteaga era un patrullero del grupo Héroes de Tolová, que pertenecía a 'Don Berna' y operaba entre Córdoba y Urabá, y que al momento de la masacre no se había desmovilizado. Cano asegura que un paramilitar conocido como '44' fue quien dirigió la masacre y que otro conocido como 'Pirulo' fue quien degolló a los niños. Los paramilitares estaban, según el relato, junto a unos 50 soldados al mando del capitán Gordillo, quien se habría quedado "asegurando un monte" mientras los paramilitares se adelantaron para cometer el crimen.Primero mataron a Luis Eduardo Guerra, reconocido líder de la comunidad de paz; a su hijo Deyner Andrés Guerra, de 11 años, y a Beyaniera Areiza. Después de matarlos con machetes, dejaron sus cuerpos tirados en la montaña. Después mataron a Alfonso Bolívar Tuberquia; a sus hijos Natalia (de 5 años) y Santiago (de 2 años); a su esposa, Sandra Milena Muñoz, y a un trabajador de la finca llamado Alejandro Pérez.
Los cuatro primero murieron también a machete. Los niños, según reza la necropsia, "por degüello con arma blanca".Según el paramilitar, Gordillo le habría comentado a otro miembro de las autodefensas que '44' le había hecho "una cagada" al haber matado a estas personas en su jurisdicción.Extrema gravedad ¿Por qué ocurrió esta masacre? ¿Estaba planeada? ¿Hubo encubrimiento? Al parecer, la investigación aún no arroja respuestas a estos interrogantes. Pero hay hipótesis de los investigadores que apuntan a establecer que los terribles hechos habrían sido motivados en retaliación por un ataque de las Farc contra el Ejército que dos semanas antes les había costado la vida a 17 soldados en Mutatá.
Expertos en criminalística aseguran que el modus operandi de esta masacre no sólo denota odio, sino la intención de enviar un mensaje de terror a los demás miembros de la comunidad. A pesar de que la medida de aseguramiento no implica de por sí que el capitán Gordillo sea culpable, fuentes de la Fiscalía le han asegurado a SEMANA que la investigación en su conjunto apunta a que los militares actuaron como coautores del crimen. Las implicaciones nacionales e internacionales de este crimen son enormes. Por un lado, este se constituye en una de las más graves violaciones a los derechos humanos cometidas en los últimos años. Especialmente porque esta comunidad, que se había declarado neutral frente al conflicto, tenía medidas cautelares que obligaban al Estado colombiano a protegerla de manera especial. Si se demuestra que aquellos que tenían la misión de brindarle seguridad -los militares- fueron coautores del crimen, la sanción para el país en el escenario internacional no se dejará esperar.
Pero la Fiscalía no sólo parece darle la razón a la comunidad en cuanto a la masacre. Los testimonios de varios paramilitares, incluido Cano, dejan en evidencia lo que las ONG han advertido, que los militares han realizado operaciones conjuntas con paramilitares, especialmente en Urabá. El Ministerio de Defensa le ha dado todo el apoyo a la Fisalía e insiste en la necesidad de garantizarle el debido proceso del capitán Gordillo.Más allá de las sanciones que pueda sentir el Estado colombiano por este hecho, las Fuerzas Armadas requieren una profunda reflexión sobre dos aspectos cruciales: la estigmatización de las comunidades de paz, y los mecanismos de control y seguimiento de sus tropas.En algunos sectores de las Fuerzas Militares se señala en voz baja a las comunidades de paz y a muchas ONG como mamparas de los grupos armados. Ha hecho carrera el término de 'guerra política' para denominar en muchos casos las denuncias que legítimamente y por medios legales hacen las comunidades.
El riesgo de la estigmatización es que muchos oficiales terminen considerando, equivocadamente, que pueden recurrir a métodos criminales para combatir a un supuesto enemigo. En cuanto al control a sus tropas, vale la pena recordar que desde hace más de una década, distintas fuentes -incluso militares- han llamado la atención sobre la connivencia de miembros de la Brigada XVII con los paramilitares. Las investigaciones internas, sin embargo, nunca arrojan resultados. Si el capitán Gordillo y otros militares resultan culpables de este crimen, las Fuerzas Armadas enfrentarán una de las mayores vergüenzas de su historia.

viernes, 15 de febrero de 2008

¿POLARIZACIÓN? NO, EN COLOMBIA SOLO HAY GENTE DE BIEN

“¿Por qué no obedeció?” Le preguntó el capitán al médico, y este le responde, “es que obedecer por obedecer, así sin siquiera pensarlo, solo lo hacen personas como usted Capitán” Acto seguido, mientras el médico se aleja, el hombre vestido de militar, saca su pistola y lanza un tiro certero que ocasiona la muerte del doctor.

miércoles, 13 de febrero de 2008

PDA rechaza desalojo en Pasacaballos. Cartagena

La coordinadora Departamental del Polo Democrático Alternativo rechaza, de manera enérgica la forma brutal en que fueron desalojados las 300 familias que vivían en el sector Herlinda Moisés en el corregimiento de Pasacaballos el pasado lunes; la acción fue desarrollada por 480 policías, 250 antimotines, y que contó con la colaboración de funcionarios de la Alcaldesa Judith Pinedo.

Es inconcebible que mientras en Cartagena en los barrios de estrato alto y en la zona norte se estén levantando grandes edificios para que los sectores pudientes del país puedan venir a recrearse, cientos de miles de cartageneros, como los de pasacaballos tienen que librar una lucha diaria para conseguir un lugar para construir un techo casi siempre en unas condiciones deplorables y cuando lo consiguen, este Estado indolente utiliza todo el poder de la fuerza publica y de sus funcionarios para desalojarlos.

La vivienda es un derecho fundamental de todos los colombianos sin excepción; comenzó muy mal la alcaldesa en aprobar una medida tan detestable como la de perseguir a los pobres de esta ciudad en menos de 45 días de posesionada, por el único “delito” de haber construido un cambuche donde refugiarse, lo que demuestra que no existe una sola Cartagena. Incluso pasó por encima del Personero Distrital que pidió la ubicación de los desalojados y la garantía de una vivienda digna

El Polo respalda la lucha de los habitantes de pasacaballos como la del barrio 3 de Julio y de la Boquilla por el derecho a la vivienda, rechaza la brutalidad de la fuerza pública y le exige a las Autoridades Distritales que se abstengan de tomar medidas como la anterior.

El 6 de marzo marcharemos con las víctimas, Contra los victimarios y su gobierno

Jaime CaycedoSecretario General del PCC

El predio Carimagua, en el departamento del Meta, será entregado en licitación a grandes empresarios terratenientes y no a los campesinos desplazados. Asombra la insensibilidad social del ministro de agricultura y del presidente Uribe.

Para ellos, primero está el agronegocio. En último plano, las víctimas de la violencia y el narcoparamilitarismo. Por lo demás, nada de raro tiene que los adjudicatarios licitantes sean testaferros. Ya el Incoder se vio obligado a rectificar adjudicaciones a testaferros de los victimarios. Estamos en plena ejecución del Estatuto Rural, aprobado por el parlamento, el año anterior.

Uribe aspira a una segunda reelección y ese va a ser el centro de su preocupación en lo que resta de este mandato. Quienes marcharon el 4 de febrero agregaron una cucharada de sal y otra de dulce a este propósito. Quienes lo hicieron sin pensar en el reeleccionismo deben pensarlo bien ahora, para la próxima vez. Aquí no se puede parafrasear aquello de que “nadie sabe para quién marcha”.

Pero la mayor parte se engañaron doblemente. Sirvieron, a posteriori, al proyecto de una segunda reelección, bajo el auspicio del flamante partido de la U, fundado por los áulicos de Uribe. Y también lo hicieron, en definitiva, por un gobierno que se empeña en reivindicar, estimular, enriquecer y legitimar a los victimarios. Esto, no deben olvidarlo.

Entre tanto, el campesinado pobre, los sin tierra, los desplazados, claman por una redistribución democrática de la tierra, en contra de una reconcentración de la misma en manos de monopolistas. La tierra a quienes la trabajan, es su consigna. Ellos pueden generar producción y empleos, en mayor escala y con mejor direccionamiento social que los agro combustibles que exige de nuestros campos el imperio.

El 6 de marzo marcharemos con las víctimas. Contra los victimarios y su gobierno.
jaimecaycedo@hotmail.com
Bogotá, febrero 12 de 2008

jueves, 7 de febrero de 2008

¿QUIÉN ESTÁ DETRÁS DEL DESALOJO DE 300 FAMILIAS EN PASACABALLOS?

Foto: Aroldo Mestre. El Universal


Pasacaballos, un corregimiento de la ciudad de Cartagena, aledaño a la zona industrial de Mamonal, es escenario hoy de uno de los más comunes episodios de los 2 millones de habitantes que viven en la pobreza o en la miseria en Colombia, el desalojo.

SILENCIOS OFICIALES

Ramiro Bejarano, El País, Cali, febrero 6 de 2008

La resolución de acusación contra Jorge Noguera, ex director del DAS, por vínculos con el paramilitarismo, en términos políticos lo es también contra el presidente Uribe y su gobierno. Que el jefe de la inteligencia civil termine involucrado en delitos tan graves, como poner la institución al servicio de una causa criminal, no es un hecho aislado. Es la demostración de que todo lo que pasó durante los años de Noguera en el DAS, reflejó la ideología del uribismo. Resulta impensable que Noguera haya puesto el DAS a la orden de unos ‘paracos’ y que nada de eso lo hubiese conocido el presidente Uribe.
Sorprende el silencio del Gobierno, que aún hoy no se ha atrevido a desautorizar las censurables conductas por las que deberá responder penalmente Jorge Noguera. Sospechoso que un gobierno que se ufana de combatir la corrupción, en este caso no sólo no haya abierto la boca, sino que, por el contrario, en su momento premió a Jorge Noguera enviándolo como cónsul a la deliciosa y pujante Milán. En nombre del Partido Liberal hice parte de la comisión ad hoc que integró el Gobierno para analizar las causas y probables soluciones a la crisis que se presentó en el DAS y por ello doy testimonio de que cuando el presidente Uribe nombró a Noguera en el servicio diplomático, ya conocía la evaluación preliminar sobre los orígenes de las dificultades en esa agencia de inteligencia, que estaban relacionadas precisamente con el paramilitarismo. Que a sabiendas de eso el Mandatario lo hubiese nombrado en Milán, no fue un olvido, ni siquiera una ligereza, sino un imborrable acto de complicidad.
Como aquí nadie quiere recordar lo que es preciso no olvidar, es bueno refrescar que el anterior embajador estadounidense anunció que si el caso de Jorge Noguera tomaba el rumbo que ahora tiene, ello sería muy grave para las relaciones entre su país y Colombia. El Gobierno, que suele sacar pecho con las declaraciones en su favor del embajador y de uno que otro senador norteamericano, esta vez se ha hecho el de la vista gorda y ha preferido ignorar la terrible pero cierta admonición de William Wood.
Los empresarios que andan estresados con la aprobación del TLC, deberían estarlo también por este suceso judicial que parece no importarles a ellos, porque creen que al único que afecta es a Noguera, cuando amenaza sus intereses y los del país. Ciertamente, entre las varias acusaciones a Noguera está la de haber elaborado listas de sindicalistas, en una de las cuales estaba el profesor Alfredo Correa d’Andreis, vilmente asesinado en Barranquilla, en circunstancias confusas. Fácil resulta suponer que cuando en el Congreso estadounidense se discuta el TLC, no faltará el senador demócrata que reitere que en Colombia sigue siendo un lunar negro la inseguridad de los sindicalistas. A propósito, el presidente Uribe habría ofrecido que si lo de Noguera avanzaba adonde llegó, ofrecería excusas. ¿Qué estará esperando? Amanecerá y veremos.

martes, 5 de febrero de 2008

La disyuntiva hoy es buscar la paz con justicia social, o continuar en guerra con desigualdad social

Athemay Sterling
Rebelión

I

Siempre hemos afirmado que es la solución política al actual conflicto social y armado colombiano la real alternativa a los tambores de conflagración, guerrerismo y neoliberalismo que pretenden imponer con cuantiosos recursos de múltiple procedencia, abanderados por los medios comerciales de desinformación y misceláneos funcionarios estatales.

Los que patrocinan por la vía cruenta, dolorosa, militar y sangrienta la resolución del conflicto, es como si la guerra fuera su objetivo, o su probado camino para la dominación económica, política, social, cultural, educativa y hasta religiosa que siempre han impuesto, y seguramente pretenderán continuarla.

Es como si no nos bastara la tenaza que centenariamente ha sufrido el país, donde se ha combinado la barbarie autoritaria del Estado con la cruel explotación económica al pueblo y los trabajadores, quienes siempre han soportado en su existencia la catástrofe humanitaria y social que hoy los guerreristas propugnan agudizar.


II

Múltiples manifestaciones en pro de la paz, contra la guerra, en defensa de las víctimas del terrorismo para estatal, voces impulsoras de la solución política al conflicto colombiano, defensoras del intercambio humanitario entre todas las personas privadas de su libertad como consecuencia del conflicto social y armado colombiano, unas en poder de la insurgencia en selvas, montes y cordilleras sufriendo las inclemencias geográficas, climáticas y de inminentes rescates a sangre y fuego, y otras en poder del Estado hacinadas en penitenciarías, al igual que las extraditadas ilegalmente, son el acumulado social, popular, político y humanitario para la paz, para la justicia social y para que la convivencia ciudadana prime sobre el terrorismo de Estado, en el entendido que es el Estado el comprometido internacional y nacionalmente a la defensa, promoción, respeto y generador de condiciones favorables para que el ejercicio de los derechos, llámenlos humanos o fundamentales, sea real, y no sólo formal.

El CPDH, Andas, Juristas, Sindicatos, Partidos Políticos, Concejales, Parlamentarios nacionales y extranjeros, Diputados, Defensores de Derechos Humanos, lgtbs, Estudiantes, Campesinos, Negritudes, Indígenas, Mujeres, Artistas, Religiosos, centrales obreras, Educadores, Campesinos, Periodistas, Medios Alternativos de Comunicación, obreros, familiares de personas retenidas como consecuencia del conflicto, Demócratas, Intelectuales, las Víctimas del terrorismo para-estatal, el PCC y la UP víctimas del más cruel genocidio y terrorismo estatal conocido en la historia mundial, patriotas todas y todos, propugnan por la paz, la convivencia, la justicia social, la solución civilizada y política del conflicto colombiano.

Fuerzas populares a pesar de seguir siendo agredidas por los impulsores de la guerra, siguen en la búsqueda de una nueva Colombia, una nueva Patria, un nuevo País donde impere - en el marco del Derecho Internacional de los Derechos Humanos, el Derecho Internacional Humanitario y el Derecho Penal Internacional - la búsqueda de la verdad, donde coincida la verdad histórica con la judicial; se imponga la justicia internacional, pues la nacional no ha fructificado en evitar la impunidad; se repare integralmente a las víctimas sus familiares y a la sociedad recuperando su memoria, redimiendo y resaltando la imagen de ciudadanos y demócratas, se le restituya totalmente lo perdido, y se concreten medidas políticas, legislativas, administrativas y toda las estatales que sean necesarias, para evitar la repetición de todos los crímenes de guerra y delitos de lesa humanidad que aún siguen impunes.

III

No podrá imponerse la fatalidad de la guerra, pues la contradicción hoy no es entre terrorismo o beligerancia, la disyuntiva es buscar la paz con justicia social o continuar en guerra con desigualdad social.

Proseguir e impulsar la guerra es mantener o incrementar los 15 millones de desempleados absolutos, desatender los cerca de 7 millones de desplazados, desterrar en la práctica a millones los colombianos que obligatoriamente han tenido que buscar refugio político, humanitario y social en otros países.

Profundizar la guerra desde las instituciones del Estado es patentar el paseo de la muerte en beneficio del capital financiero y en detrimento del derecho humano y fundamental de la salud, donde las EPS y las IPS ya no solicitan al enfermo llevado a sus dependencias, sino al carné, como si el carné fuera el enfermo, eso si: carné pero al día en la cotización; es toda una tragedia nacional, que se impone con el impulso de la guerra desde el Estado, sus Instituciones, los guerreristas de dentro y fuera de él, empresarios, negociantes nacionales y extranjeros de municiones, pertrechos, vituallas de operación militares, uniformes, calzados, armas ligeras, pesadas y sofisticadas para más de medio millón de enrolados.

IV

¿Dónde está el compromiso internacional del Estado frente a toda la comunidad internacional?, Estado quien mediante todas y las respectivas Leyes Aprobatorias de esos Tratados Internacionales, se ha comprometido en el cumplimiento de ellos, y fundamentalmente de todos aquellos que versan sobre Derechos Humanos, independiente si hay o no conflicto, prescripción constitucional expresada en su numeral 93, pues ahí se afirma que prevalecen sobre toda normatividad del orden interno.

¿Dónde queda el compromiso convencional internacional del Estado Colombiano, sus Instituciones y sus funcionarios denominados servidores públicos que los incumplen?

¿Dónde queda la obligación Internacional y también Constitucional de aplicar prevalentemente los Tratados Internacionales sobre Derechos Humanos que se han suscrito?
¿Y dónde puede quedar la prescripción constitucional colombiana afirmada en el artículo 22 que indica que la paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento?
Quienes hoy propugnan por la guerra, desde fuera y desde dentro del Estado y sus Instituciones no hacen más que incumplir Tratados Internacionales sobre Derechos Humanos, DIH y el Derecho Penal Internacional, y además agredir la propia Constitución Política que juraron defender y cumplir, y que en caso contrario la sociedad y la patria los demandaría, se afirmó en cada posesión de esos funcionarios.

La Historia y el Derecho Internacional tendrán entonces la palabra. Pues LA DISYUNTIVA HOY ES BUSCAR LA PAZ CON JUSTICIA SOCIAL, O CONTINUAR EN GUERRA CON DESIGUALDAD SOCIAL.
V

Ahora como se ha conocido que las Farc-Ep unilateralmente liberarán a los Parlamentarios Luis Eladio Pérez, Gloria Polanco de Losada y Orlando Beltrán Cuéllar como gesto humanitario para atender la facilitación del Presidente Venezolano Hugo Chávez, de la Senadora Piedad Córdoba y de los Países Amigos, se requiere coadyuvar en todo sentido las acciones que se requieran para que estos tres colombianos regresen a sus hogares, y es el Gobierno Nacional Colombiano quien en el marco del DIH y los Tratados y Convenciones Internacionales suscritas por el Estado Colombiano, y de los principios Constitucionales, deberá propiciar las medidas y procedimientos igualmente humanitarios para que la insurgencia de las Farc-EP los entregue a quienes ellas han designado recibirlos sanos y salvos.

* Athemay Sterling: Director Centro de Derechos Humanos Universidad Santiago de Cali, Abogado Defensor de Derechos Humanos, integrante del Equipo periodístico de VOZ, Subdirector CPDH y ANDAS Valle, constituyente de la Comisión de Impulso al Intercambio Humanitario, profesor Universitario, Director de Derecho Preventivo & Derechos Humanos, escritor, historiador y analista político, Ex Consejero Departamental y Asesor de Paz, conferencista nacional e internacional sobre Derecho Internacional de los Derechos Humanos, Derecho Internacional Humanitario y Derecho Penal Internacional, sobreviviente del genocidio político cometido por el Estado contra el Partido Comunista Colombiano y la Unión Patriótica, Consultor de la Sección América de la Federación Sindical Mundial con sede en la Habana Cuba.

jueves, 31 de enero de 2008

Ante la pregunta: ¿Por qué no saldré a marchar?

Klaudia Girón. Profesora de Psicología de la Universidad Javeriana.
Estimado compatriota: Yo soy psicóloga egresada de la universidad de Los Andes con maestría en la Universidad Católica de Lyon, en Francia, y profesora de Psicología de la Universidad Javeriana. Me atrevo a escribirle porque me llegó este mensaje suyo a mi correo. No sé si usted malinterpreta lo que dice el mensaje de la Fundación Cese al Fuego, clasificándolo dentro de esos panfletos de la izquierda que de una manera ideologizada se hacen los de la vista gorda frente a los crímenes de la guerrilla. A mi modo de ver, el mensaje de la Fundación Cese al Fuego -que comparto- no niega la atrocidad de los crímenes que comete la guerrilla, sino invita a hacer una reflexión más profunda acerca de lo que está ocurriendo.

La postura de muchos colombianos "de bien" (que pensamos diferente a usted) al rechazar la participación en la marcha del 4, no obedece a una posición maniquea ni de doble moral, sino a que analizamos las cosas más allá de la coyuntura mediática, pues, por si no lo sabe, aunque no aparezca de manera tan visible en los medios masivos de comunicación, hay otros actores armados (legales e ilegales) involucrados en el conflicto interno, que, además de las guerrillas, en el presente continúan (nunca han dejado de hacerlo) perpetrando actos violatorios de los Derechos Humanos contra diferentes sectores de la población civil. TODOS los actores armados, legales e ilegales, violan el principio de distinción entre combatientes y no combatientes, afectando la vida y la dignidad de la población civil. Tanto el Estado colombiano -a través de sus fuerzas armadas y de inteligencia- como los paramilitares y las guerrillas de las Farc y el ELN, violan el Derecho Internacional Humanitario de manera sistemática y generalizada.

Por eso comparto con muchos la opinión de que la marcha del 4 no contribuye a poner de presente que las víctimas de la violencia política en nuestro país no son solamente los secuestrados y sus familias, pues como dije anteriormente, hay muchos sectores de la población colombiana que sufren los efectos directos e indirectos de la violencia.

El terrible drama a las víctimas del secuestro siempre (y no sólo ahora, en la coyuntura actual) me ha conmovido profundamente, y me ha motivado, junto con muchas otras personas de la academia, de las ONG defensoras de los derechos humanos, y de la izquierda democrática, a condenar el secuestro de manera irrestricta, y a apoyar de manera pública las demandas de los familiares de los secuestrados, a muchos de los cuales conozco personalmente, pues cada semestre los invito a mi clase de psicología social en la Universidad Javeriana para hablar sobre su posición frente al acuerdo humanitario en lugar del rescate a sangre y fuego que promueve el gobierno.

Me preocupa mucho que la gente en Colombia no se informe sobre lo que pasa en el país, no conozca las dinámicas regionales del conflicto, no vaya más allá de lo que dicen los medios y piense que la violencia de Estado es cosa del pasado o está relacionada con la Historia de las dictaduras de los Países del Cono Sur, que es lo que más se conoce aquí, a partir de películas como "La noche de los lápices". La gente no consulta ni siquiera la página de la Defensoría del Pueblo, ni mucho menos las de la Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, o la de la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas.

Por comodidad, prejuicio o ignorancia, la gente prefiere pensar que quienes hablamos de la responsabilidad del Estado (con o sin la complicidad de los paramilitares) por acción u omisión en violaciones a los Derechos Humanos, crímenes de guerra o crímenes de lesa humanidad -como la desaparición forzada, la tortura, las ejecuciones extrajudiciales, las masacres selectivas- somos "izquierdistas" (panfletarios, "mamertos" y resentidos) que no condenamos los crímenes de la guerrilla con la misma vehemencia, o, en el peor de los casos y a la manera del presidente Uribe, "que calumniamos al Estado con infundios y mentiras malintencionadas".

La mayoría de la gente ni sabe, ni quiere saber, más allá de lo que dicen los medios. La gente no sabe o no quiere saber que en el mes que va corriendo de este año -hasta hace semana y media, y en los hechos que hasta ahora se registran o se conocen- los paramilitares han desplazado a 120 personas, asesinado a 13 y desaparecido a 9. La gente no conoce que en el Informe sobre Ejecuciones Extrajudiciales, presentado a finales del año pasado por una Comisión de expertos internacionales en noviembre de 2006, se estableció que durante el gobierno de Uribe se han presentado 1.000asesinatos selectivos de personas que son mostradas como "guerrilleros muertos en combate" -que no son otra cosa que falsos "positivos"-

Como profesional (me imagino que lo es) usted no se ha preguntado ¿por qué la gente no registra la gravedad de otras noticias que no sean las del secuestro? Por dar sólo algunos ejemplos, que a mi modo de ver son contundentes: Cuando apareció la noticia de que se han encontrado más de 3.000 fosas comunes, la mayoría con más de dos cuerpos de personas desmembradas por los paramilitares, no hubo una reacción de carácter masivo similar a la que se está generando a partir de la difusión de los videos de supervivencia (que muestran las condiciones infrahumanas del cautiverio de los secuestrados); tampoco hubo ninguna reacción de índole nacional cuando a lo largo del año pasado se publicaron reportajes basados en las confesiones públicas en las que algunos de los paramilitares que se han "sometido" a la Ley de "Justicia y Paz", y que en aras a la lucha "contrainsurgente", afirman haber matado entre 200 y 500 personas cada uno, o, como en el caso de Alias "El Iguano", 2.000 personas (léase: Dos Mil). ¿Cree usted que en la actual coyuntura la sensibilidad colectiva frente al drama del secuestro surge como una respuesta "natural y espontánea" de los ciudadanos? En caso de que lo crea, ¿no sé pregunta entonces el por qué de ese contraste entre dicha respuesta "espontánea de repudio de las masas contra los terroristas de las FARC y el ELN" y la ausencia total de respuesta frente a hechos igualmente monstruosos y éticamente condenables como los que han cometido y continúan cometiendo los paramilitares "desmovilizados"?

Le pongo otro ejemplo meno escabroso y mucho más reciente, como el hecho de que un oficial de mando medio de la Policía hace tres días denunció que ha recibido amenazas de muerte a raíz de que denunció que su superior estaba presentando como guerrilleros muertos en combate a varios civiles asesinados en La Gabarra, en el Departamento de Santander. La respuesta del superior ante las cámaras fue que el oficial mencionado fue llamado a dejar su cargo debido a que sufre de trastornos mentales que lo llevaron a cometer fallas disciplinarias. Desde el sentido común no se pregunta usted ¿por qué los medios en lugar de seguir indagando sobre los hechos denunciados por el oficial, se conforman con dar la última palabra a su superior, poniendo un manto de duda sobre las denuncias del primero? ¿Qué implicaciones cree que tiene el hecho de que no se relacionen los hechos, aparentemente aislados, que apuntan a demostrar que la política de "seguridad democrática" se ha valido de métodos criminales como las ejecuciones extrajudiciales para mostrar cifras de "positivos" ante la opinión pública?. Lo invito a que lea el Informe del Comisión Internacional de expertos sobre este tema.

A grosso modo, para no entrar en más detalles, a mi modo de ver, la gente en Colombia no repudia ninguno de estos hechos, en primer lugar, porque la mayoría de la gente vive el día día tratando de sobrevivir, ni se entera de lo que está sucediendo fuera de las pantallas del TV, ni mucho menos tiene tiempo para analizar las noticias y relacionarlas con su propia cotidianidad, generalmente plagada de dificultades relacionadas con la ausencia de garantías para tener una vida digna. En segundo lugar, porque a través de los medios masivos de comunicación y las instituciones públicas que generan credibilidad frente a la gente, se ha ido configurando una idea bastante sesgada por la visión oficial, de las causas y consecuencias del conflicto armado interno.
Los colombianos nos hemos acostumbrado a asimilar la versión oficial de los hechos y a naturalizar la violencia y el abuso de la "fuerza legítima" del Estado. De lo anterior se desprende que a partir de esa imagen desfigurada del conflicto, se ha ido configurando un país cada vez más desinformado y aterrorizado, en el que, después de más de 6 generaciones de colombianos que hemos nacido en el contexto de la guerra, nos hemos habituado a ver morir asesinados en la más absoluta impunidad a muchos de nuestros compatriotas por el hecho de pertenecer a la oposición política, o por tener una posición crítica y denunciar los crímenes atroces vengan de donde vengan.

Una vez asimilada esa cadena histórica de violencia aleccionadora que es el caldo de cultivo para la polarización política y social, los colombianos hemos interiorizado la impotencia y nos hemos acomodado al estado de cosas, pensando que el problema de la violencia es un problema de los actores armados, sobre todo, de las guerrillas. El corolario de esta situación es que a muchos sectores sociales les da miedo que los acusen de "izquierdistas", y por eso prefieren jugar a lo "políticamente correcto" desde la perspectiva del Estado, asumiendo -según ellos- una posición crítica que consiste en "condenar públicamente a "los violentos"......En Colombia al parecer "los violentos" son sólo los de la extrema izquierda.....!!!Qué comodidad, y qué mediocridad!!!

Me entristece que alguna gente que se considera demócrata, sensible y pensante no sepa leer lo que está pasando y no se dé cuenta de la manipulación que conlleva la marcha del 4 de febrero, que a mi modo de ver es una marcha del odio y no una marcha por la paz. Pero como demócrata que soy, respeto a quienes argumentan que van a salir porque, al igual que yo, condenan los actos atroces de la guerrilla.

Yo saldría únicamente si se condenaran, desde una perspectiva ética, sistémica, TODOS los actos atroces cometidos por TODOS los actores involucrados en el conflicto, incluido el Estado. Por eso el día de la marcha promovida por el gobierno de Uribe, me voy a quedar encerrada (sitiada) en mi casa viendo pasar las marchas multitudinarias por las pantallas del Televisor, pensando qué más podemos hacer desde las márgenes para desmarginalizar el tema de los derechos humanos en este país del sagrado corazón.

Por qué no le marcho a la marcha.

Por: Vladimir Florez, Vladdo.

Me parece absurdo caer en la trampa de asumir la marcha convocada para el próximo 4 de febrero como un plebiscito a favor o en contra del gobierno. El hecho de que millones de personas quieran manifestar su repudio hacia las FARC es tan respetable como la decisión de otro buen número de compatriotas de abstenerse de salir a la calle a gritar consignas contra el secuestro o a favor de un acuerdo humanitario.
Aunque una gran mayoría de colombianos rechaza los objetivos y métodos de las FARC, se supone que en una democracia cada cual tiene el legítimo derecho a expresar su inconformismo como mejor le parezca; o a callarlo, sin que deba ser señalado por ello. No obstante y pese a que en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos se estipula que todo individuo tiene derecho a “no ser molestado a causa de sus opiniones”, algunos periodistas, analistas y dirigentes políticos han estado promoviendo un peligroso juicio maniqueísta para calificar a los colombianos, dependiendo de si apoyan o no la manifestación del lunes.
Así como no se ha juzgado a quienes nunca salieron a protestar contra las atrocidades de las AUC, ni los crímenes de la mafia, tampoco se puede convertir esta marcha en un termómetro para medir el grado de colombianidad de nadie. El problema es que con el transcurso de los días, a esta convocatoria cívica le fueron agregando una serie de arandelas con las que no comulgo. A tal punto que la marcha ya no será sólo contra las FARC, sino también contra Chávez y a favor de Uribe; contra el secuestro, pero también en pro del canje humanitario; a favor de la libertad, pero contra el despeje. Estos ingredientes han desfigurado por completo la idea original, cosa que no ocurrió el año pasado con la protesta convocada también contra las FARC para repudiar el asesinato de los diputados del Valle, y a la que asistimos millones de personas en muchas ciudades del país. En ese momento los miembros del gobierno, por mucho que trataron, no pudieron apropiarse políticamente de la movilización, tal como lo están intentando ahora los ministros de Agricultura y del Interior, entre otros funcionarios.
Por todos estos motivos, no pienso asistir a la manifestación de la próxima semana. Una cosa es la comprensible idea de salir a desahogarse contra las FARC y su injustificable proceder, pero otra muy distinta es terminar uno convertido en idiota útil del furibismo. Y aclaro que yo llevo más de 20 años pronunciándome públicamente no sólo contra la barbarie de las FARC, sino también contra las masacres de los paras, las atrocidades de los narcos y la corrupción de los políticos... Así que el tema no es de indiferencia.
© El Nuevo Siglo

miércoles, 30 de enero de 2008

Canción de Protesta. R. Dalton

A Silvio.

Cayó mortalmente herido de un machetazo en la guitarra
pero aún tuvo tirmpo de sacar su mejor canción de la funda
y disparar con ella contra su asesino
que pareció momentáneamente desconcertado
llevándose los índices a los oídos
y pidiendo a gritos
que apagaran la luz.

Consternados, Rabiosos. M. Benedetti.

Vámonos,
derrotando afrentas.
ERNESTO "CHE" GUEVARA

Así estamos
consternados
rabiosos
aunque esta muerte sea
uno de los absurdos previsibles

da verguenza mirar
los cuadros
los sillones
las alfombras
sacar una botella del refrigerador
teclear las tres letras mundiales de tu nombre
en la rígida máquina
que nunca
nunca estuvo con la cinta tan pálida

vergüenza tener frío
y arrimarse a la estufa como siempre
tener hambre y comer
esa cosa tan simple
abrir el tocadiscos y escuchar en silencio
sobre todo si es un cuarteto de Mozart

da vergüenza el confort
y el asma da vergueza
cuando tú comandante estás cayendo
ametrallado
fabuloso
nítido

eres nuestra conciencia acribillada

dicen que te quemaron
con qué fuego van a quemar las buenas
las buenas nuevas
la irascible ternura que trajiste
y llevaste con tu tos
con tu barro

dicen que incineraron
toda tu vocación menos un dedo

basta para mostrarnos el camino
para acusar al monstruo y sus tizones
para apretar de nuevo los gatillos

así estamos
consternados
rabiosos
claro que con el tiempo la plomiza consternación
se nos irá pasando
la rabia quedará
se hará mas limpia

estás muerto
estás vivo
estás cayendo
estás nube
estás lluvia estás estrella

donde estés
si es que estás
si estás llegando

aprovecha por fin a respirar tranquilo
a llenarte de cielo los pulmones
donde estés
si es que estás
si estás llegando
será una pena que no exista Dios
pero habrá otros claro
que habrá otros dignos
de recibirte comandante.

Montevideo, octubre 1967
- A RAS DE SUEÑO (1967)-

viernes, 25 de enero de 2008

Yo no marcho


El reencuentro

Por: Violeta.

Hablamos del cielo, del amor, del reencuentro
Tú miras mis ojos, que observan a otro a tu lado
Deseas mis labios, que muerdo mientras conversas
Añoras la sensación de mi piel bajo tus dedos
Y estamos lejos, a centímetros de distancia

Y ese pequeño espacio que nos separa
Poco a poco se irá convirtiendo en un infierno de risas y palabras
La ansiedad de un abrazo, de la intimidad
Nublará las visiones, ensordecerá nuestros oídos
Transitaremos el tortuoso camino de la espera

Ahora que estamos por fin juntos
Volvemos a la inexperiencia del primer encuentro
Tus manos temblorosas, yo haciéndome la dura
el solo hecho de juntar nuestros dedos, cerrar mis ojos y sentir
Se convierte entonces en una explosión de sensaciones infinitas

Hormigueo, excitación, podría decir que solo con eso,
Solo con ese mínimo contacto de nuestros cuerpos
Alcanzo a sentirme mujer, mujer de fuego
Mujer mujer, de esas que no le temen a la vida
Ni se arrepienten de las calles transitadas
Gioconda, Malinche, Manuela, Lilith

Abro los ojos y me encuentro contigo, y con el, con todos
Divagando por las calles frías de la ciudad
Solo veo mis pasos que recorren mis recuerdos
Y me encuentro sola, a mi lado, conmigo
Mientras leo tus cartas, escudriño en el baúl
Y hallo los fragmentos de una historia aún sin concluir

Estrategia mediática

Por: Alfredo Molano Bravo.

Los hemos reunido aquí-dijo el hombre de gafas con voz marcial— porque creemos que ustedes pueden prestar un gran servicio a la patria que, como es manifiesto, está en peligro. Ustedes comprenden la amenaza que pesa sobre nuestro destino porque son estudiantes de filosofía, ciencias sociales o politología. Saben, además, que necesitan graduarse y escribir o defender una tesis que aunque no sea muy compleja, cuesta dinero. ¿No se opondrán a que un gobierno representativo, que tiene una doctrina en formación les dé una mano?

No sumar a la muerte.

Tomado de: hablalajota.
La ex alcaldesa de Apartadó y miembro del Comité Ejecutivo Nacional del Polo, Gloria Cuartas, hace algunas reflexiones sobre la actual coyuntura política.

Estados Unidos está jugando y muy bien aliado con Uribe, para acelerar el conflicto Venezuela - Colombia. Cuando existe una sociedad indolente y un gobierno deslegitimado como el actúal donde el narcotrafico y el crimen van de la mano para imponer un modelo económico y un pensamiento único, cuando la violencia y la degradación de la guerra no reconoce limites, un tercero puede levantar su voz humanitaria y hacer lo que sea para proteger la vida y buscar salidas políticas y negociadas a los conflictos.

Seguramente ni el tiempo, ni el tono fue lo mejor de Chávez, pero ¿quién se opone cuando Uribe grita y respalda la guerra contra otros por ejmplo Irak?. Pero lo que es cierto es que es necesario abrir un debate Nacional, Latinoanericano, Europeo , en fin en todo lugar, sobre el conflicto Colombiano y Chávez lo abrió.

Hasta el 2002 había guerrilla o insurgencia, había conflicto en Colombia. Después como parte del " acuerdo para refundar la patria" la política Paramilitar con su representante Uribe, era necesario imponer un lenguaje y contenidos nuevos, uso nuevo del suelo Colombiano, entregar las reservas naturales de recursos, desarrollar una legislación que diera seguridad a los " empresarios" externos y mientras se profundiza la relación para-narcotrafico -política-. Se hace más fuerte la voz contra la realidad de un conflicto en Colombiano.

La realidad de la situación de hombres y mujeres retenidos por las FARC-EP, la realidad de las cárceles en Colombia, de la violencia en todas sus formas, nos obliga a buscar salidas. El plan Patriota, su agresiva militarización de la vida civil, la llamada "seguridad Democrática" y las violaciones a los Derechos humanos y la BASE DE MANTA que seguramente sera el otro regalito o intercambio de favores con el Gobierno de los Estados Unidos. Esta base fuera de profundizar la presencia militar de Estados Unidos, la violacion a la soberania nacional, es fuente del trafico sexual al que someten las mujeres, como ya lo vivió Ecuador. Es una forma de impedir los procesos revolucionarios en América Latina, es la mejor forma de penetrar a Venezuela, esto solo para citar tres cositas.....

No vamos las Mujeres y Hombres que tenemos compromiso con la paz, a la marcha del 4.
No vamos a sumar a la muerte
No vamos a legitimar las voces que ocultan un conflicto.
Necesitamos unirnos en el Acuerdo humaniatrio que permita buscar lugares de encuentro entre el Gobierno y la Insurgencia.
Estos últimos años lo demuestran: más dinero para la guerra y más dolor en la población civil de lado y lado.

Las imagenes de los secuestrados NO permite autorizar el rescate militar. Necesitamos a una sola voz pedir su libertad y romper la indiferencia trabajando por la salida política al conflicto.

Gracias a Chávez y Piedad Córdoba es posible el debate por la vida y la libertad que hoy se siente
en Colombia y la comunidad Internacional no puede ser indiferente.
Gracias a los paises amigos que insisten en la vida.
Gloria Cuartas. Colectivo Otra Colombia es Posible.








LA FIEBRE DE FACEBOOK: LO QUE NO MUESTRAN LOS MEDIOS

Foto: Noticiastech
Por: Violeta.

Debo confesarlo, soy una de las tantas adictas a FaceBook, una página Web en donde usted puede, entre muchas otras cosas, informarle a todo el mundo sobre su vida, colocar fotos, mandar mensajes, abrir grupos de interés, saber de la vida de los demás, jugar, en fin usted diga y verá.

Digo adicta, porque esto es un trabajo de 24 horas y 7 días a la semana, si usted quiere tener su “profile” u hoja de vida actualizada, pues tiene que hacerlo por lo menos 3 veces al día, así como cepillarse. Este dichoso programa pasaría por alto en los grandes monopolios de comunicación del País, sino fuera porque ellos también han encontrado cómo utilizarlo, el más reciente caso es el de la marcha guerrerista y contra la paz convocada para el 4 de febrero. Nos quieren hacer creer que es desde allí de donde surgió la idea, que es una movilización organizada por un grupo de personas sin ninguna vinculación política y que solo se conocieron a través de este espacio virtual.

A raíz de eso, todas las noticias giran en torno a los miles de grupos a los que se han unido las y los “colombianos de bien”, a la mejor manera judeocristiana, que contribuyen a aumentar la imagen favorable de Uribe, ahora está en un 80% según la firma Gallup rompiendo su propio record. Y no es mentira, en esta página existen dichos grupos entre ellos “Un millón de voces contra las FARC”, “Las FARC y el ELN si son terroristas”, algunos masoquistas como “Presidente Uribe, pedimos un tercer mandato”.

Pero también hay grupos que reflejan la otra cara del discurso y vale decir que nada se dice sobre ellos en los medios oficialistas, encontramos por ejemplo: “Un millón de voces contra las AUC”, “Estoy de acuerdo con Chávez en que Colombia merece un mejor presidente”, “No al rescate a sangre y fuego de los secuestrados”, “No más marchas, ni banderas de hipocresía en Colombia”, entre otros.

Y no los mencionan de manera intencionada y maniqueísta, ya que pretenden ocultar las voces de aquellos que no estamos de acuerdo con las políticas del Gobierno y que somos satanizados como terroristas, solo por disentir, por pensar diferente. Quieren gritar a los cuatro vientos que Colombia es la democracia más sólida de Latinoamérica, pero a punta de represión es que se han podido mantener en el poder.

Día a día la mayoría de las y los colombianos desconocen las ejecuciones extrajudiciales, los muertos que presentan como falsos positivos y demás mentiras que les muestra el gobierno a través de la televisión, la radio, la prensa escrita y ahora Internet.

Los medios oficialistas no publican ni hacen retumbar bombos y platillos por los actos de barbarie cometidos a nombre de la democracia por parte del estado, es necesario entonces, ad portas del Taller sobre el Semanario Voz, reflexionar en torno a los medios de comunicación alternativos y la necesidad tanto del Partido Comunista Colombiano, la JUCO, así como de la izquierda en general, de saber aprovecharlos y ponerlos en función de la difusión de nuestra línea política y de los diversos hechos que continuamente se pretenden ocultar.

jueves, 24 de enero de 2008

LEY FORESTAL NO CUMPLE CONVENIO INTERNACIONAL DE COLOMBIA CON LA OIT, DICE CORTE CONSTITUCIONAL

Por: Violeta.

Los magistrados de la Corte Constitucional colombiana consideraron viciado el proceso de aprobación de la ley 1021 de 2006, o Ley Forestal, por no cumplir el convenio 169 que existe entre Colombia y la Organización Internacional del Trabajo, OIT, referente a los “pueblos indígenas y tribales en países independientes”.

Dicho acuerdo establece que “los gobiernos deberán consultar a los pueblos interesados, mediante procedimientos apropiados y en particular a través de sus instituciones representativas, cada vez que se prevean medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectarles directamente”.

A pesar de que esta ley fue duramente criticada por grupos ambientalistas, étnicos, campesinos y por diversos sectores sociales por considerarla una amenaza para el patrimonio natural del País y para los derechos de estas comunidades, fue aprobada por el Congreso el 13 de diciembre de 2005.

En su articulado esta Ley es una total defensa a los intereses de las grandes empresas madereras, allí se les daban concesiones nada claras en su funcionamiento y alcance, se daba vía libre para incluir en el mercado a los bosques naturales, se prohibía la reforma agraria en las zonas donde se estuvieran desarrollando proyectos forestales y agroforestales, limitaba el derecho de las comunidades indígenas y afrocolombianas al reconocimiento de nuevos resguardos o ampliación de los actuales, como lo manifestó a Indymedia Colombia, el Ex representa a la Cámara y actual Alcalde de San José del Guaviare, Pedro Arenas.

Pero al gobierno nacional nada le interesa la preservación del Medio Ambiente, para la muestra un botón, en la actualidad la mayoría de parques y reservas naturales han sido vendidas a las empresas privadas, tal es el caso del Parque Tayrona y el Parque Natural Gornona, por otro lado las leyes que regulan a las grandes empresas como Bayer y la contaminación que generan en el ambiente, son bastante flexibles, hasta el punto de permitir la construcción de plantas que manejan material químico peligroso muy cercanas a comunidades como en Barranquilla.

Esta planta fue acreedora en 1998 del Premio Nacional Ambiental en la categoría empresarial, otorgado por el Ministerio del Medio Ambiente de Colombia, ese mismo que hoy a pesar de las voces críticas que demuestran con hechos lo contraproducente de dicha Ley y de las otras tantas a las que le ha dado el visto bueno, alega que se debe aprovechar el potencial que tiene Colombia en materia de reforestación con responsabilidad.

Porque ese es la nueva historia con la que las empresas se muestran a las comunidades, la responsabilidad social. Hasta el mismo Presidente Uribe considera que este es uno de los pilares fundamentales en su concepto de estado, así lo expresó en el consejo comunal de abril del 2007, exponiendo tres puntos que expresan la responsabilidad social en Colombia así: Transparencia en las relaciones de la empresa privada con el Estado, las relaciones de la empresa privada con la comunidad y por último, la relación de la empresa privada con los trabajadores. El presidente afirma que no quiere que sea una relación obrero – patrón de “capitalismo salvaje” pero tampoco una relación de “odio de clase”, sino “fraternas, cristianas”

En los dos últimos puntos es en donde más se han hecho esfuerzos por parte, tanto de las empresas como del estado, esfuerzos por debilitar sindicatos, por asesinar a líderes indígenas, campesinos y sindicales, por disminuir los derechos a las comunidades étnicas, por eso arrasa con las pensiones, con el salario, por eso se imponen leyes que arrecian las condiciones de explotación de las y los trabajadores colombianos.

En términos generales en Colombia se vende el alma al diablo, el gobierno continuará en la puja por la aprobación de la ley Forestal y otras tantas que ponen en jaque la soberanía nacional, las riquezas de nuestra tierra y de todo cuanto pueda venderse para generar más riquezas en las manos de unos pocos. Pero deben tener claro que nosotros tampoco claudicaremos, a pesar de la muerte, en la lucha por la construcción de un futuro mejor.

Otras miradas, I concurso Latinoamericano de documentales


El Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, Clacso, convoca a todas y todos los realizadores audiovisuales al I Concurso Latinoamericano de documentales "Otras Miradas: Experiencias de Autoorganización y Luchas Sociales en América Latina". Evento realizado en aras de promover y fortalecer el lenguaje audiovisual como forma de intervención política y cultural.



Este concurso premiará las mejores producciones audiovisuales independientes que hagan visibles aspectos actuales de la realidad política y social de América Latina y El Caribe. Hay plazo hasta el 29 de febrero de 2008 para enviar sus trabajos a la Secretaría Ejecutiva de CLACSO, Callao 875 4º G C1023AAB, Ciudad de Buenos Aires, Argentina.



Más información consultar la página web: http://www.clacso.org.ar/

No solo hay secuestrados por las guerrillas, hay miles de desaparecidos, asesinados y desplazados por agentes estatales y grupos paramilitares


Ivan Cepeda
El Espectador
Señor Presidente, en menos de dos semanas los grupos paramilitares —ahora mimetizados en la vaga definición de bandas emergentes— han asesinado a 12 personas, han desaparecido a nueve y han desplazado a otras 120. El 31 de diciembre de 2007, en el corregimiento de El Palmar, Nariño, asesinaron a cuatro adultos y un menor. El ex gobernador de ese departamento, Eduardo Zúñiga, atribuyó la masacre a paramilitares. Ese mismo día en Medellín, fue desaparecido el abogado Víctor Hugo Gallego, de la Corporación para la Paz y el Desarrollo Social, Corpades. El abogado Gallego había formulado insistentes denuncias sobre la actuación paramilitar en Medellín. El 11 de enero de 2008, mientras se realizaba una fiesta familiar en el barrio ‘Once de noviembre’ de Santa Marta, varios hombres armados llegaron disparando, asesinaron a cinco personas e hirieron a tres más. Las víctimas eran líderes comunitarios. El 14 de enero, la Defensoría del Pueblo informó que un grupo paramilitar incursionó en Santa Mónica, Chocó, asesinó a dos personas, se llevó a otras ocho y desplazó a cerca de 120 habitantes de la población. A estos graves hechos cabe agregar que recientemente en Bucaramanga han aparecido en lugares públicos mensajes amenazantes del grupo ‘Águilas Negras’. El alcalde de la ciudad desestimó las amenazas diciendo que estos grupos no tienen presencia allí. No obstante, en un informe de 2007, la Defensoría del Pueblo advertía que en el departamento de Santander se registra la existencia de tales agrupaciones. Esto significa que en cuatro departamentos del país y en menos de 15 días, los paramilitares han cometido dos masacres, varias desapariciones forzadas, y han provocado el desplazamiento forzado masivo luego de una incursión armada.Pareciera que esas víctimas son inexistentes. De ellas no llegarán pruebas de supervivencia. Sus restos irán a parar a las fosas comunes o a los ríos. Ni los gremios empresariales ni la Iglesia ni los alcaldes ni los gobernadores ni los grandes medios de comunicación convocan a marchas de rechazo ciudadano ante esos crímenes. Tampoco reclaman que devuelvan con vida a los desaparecidos.¿Qué se puede esperar de esos funcionarios e instituciones cuando la actitud del Gobierno Nacional está marcada por el silencio y la negación? En vez de condenar esas atrocidades, Usted, señor Presidente, se empeña en intentar convencer al país y al mundo de que los grupos paramilitares ya no existen en Colombia; una afirmación que desmienten irrefutablemente los hechos. ¿Cuándo se pronunciará Usted sobre los crímenes contra la humanidad que siguen cometiendo los grupos paramilitares? ¿Cuándo hará una alocución solemne para condenar las desapariciones forzadas masivas que han llevado a miles de compatriotas a fosas comunes y cementerios clandestinos? ¿Cuándo el Gobierno Nacional se pronunciará oficialmente contra el desplazamiento forzado practicado por los paramilitares que han arrebatado la tierra a millones de compatriotas?Es cierto que el secuestro es una práctica criminal que la sociedad colombiana no debe tolerar bajo ningún concepto. Pero en Colombia no sólo existen cientos de secuestrados por las guerrillas. Hay miles de desaparecidos, asesinados y desplazados por agentes estatales y por los grupos paramilitares que, como Usted recordará, fueron auspiciados hace más de una década a través de las empresas de seguridad Convivir. Esa realidad no se desvanecerá con la tozuda insistencia del Gobierno en una concepción unidimensional del terrorismo.
Ivan Cepeda es abogado especialista en derechos humanos, director de la Fundación "Manuel Cepeda Vargas" y miembro del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes del Estado.Jjunto con otros defensores/as de los derechos humanos, ha colaborado en la documentación de aproximadamente 40.000 casos de serias violaciones a los derechos humanos, cometidas en Colombia desde 1996.
fm_cepeda@yahoo.fr

miércoles, 23 de enero de 2008

Lo que no dicen los periódicos.

Fragmento de texto de: Ingrid Storgen. "Ahora por ellos"

Es evidente que al viejo continente no están llegando las noticias de Colombia, de lo contrario los dirigentes no se lanzarían a hablar de la “democracia” colombiana, mientras la prensa contra informativa que es la que no está subordinada a poderes des- informados denuncia que entre los finales de diciembre y principios de enero del año en curso se produjeron en Colombia los siguientes hechos “democráticos” -y estamos hablando de algunos, no de todos:

28 de diciembre de 2007: Tropas del Batallón Calibío de la 14ª Brigada de la Séptima División del ejército colombiano, al mando del teniente Páez, asesinaron al campesino Parmenio Manuel Hernández Anaya, quien luego fuera presentado como un falso positivo (guerrillero muerto en combate)

31 de diciembre 2007: acción paramilitar produce la Masacre de Nariño, resultando víctimas de ese hecho cuatro adultos y un menor, quedando demostrado con ello que los grupos paramilitares continúan operando con total impunidad. Actuaron, además, con listas en mano.

El mismo día desaparecen al abogado Víctor Hugo Gallego, de CORPADES, de Medellín. Víctor cometió la “herejía” de denunciar sobre el accionar del para-militarismo y su impunidad. La organización CORPADES recibió amenazas durante todo el año pasado.

11 de Enero de 2008: los mismos sectores marginales, provocan la Masacre de Santa Marta, dejando como saldo cinco personas muertas y tres heridas. El hecho se produjo mientras se realizaba una fiesta familiar en el barrio “Once de Noviembre” a las 9 de la noche.

4 de Enero: comunidades agro-mineras y campesinas del sur de Bolívar, denunciaron el incremento de hechos de violencia entre los que no faltaron amenazas contra las organizaciones sociales y sus líderes.

5 de Enero: nuevos falsos positivos. Tres jóvenes en Cauca fueron asesinados y presentados como miembros de la guerrilla.

6 de Enero: asesinato de campesino en zona rural de San Pablo, al sur de Bolívar.

10 de Enero: Persecución estatal contra la Asociación Campesina del Valle del Río Cimitarra, bajo la consigna “limpiar y mantener”. Es asesinado, además, el indígena Embera Chami, discapacitado mental, por miembros del Batallón Ayacucho, en Riosucio Caldas. Las fuerzas estaban acompañadas por personal del DAS –Departamento Administrativo de Seguridad- y personas uniformadas. También agredieron a la señora Rosa María Zapata de 56 años, a quien acusaban de tener refugiados en su domicilio, a miembros de la guerrilla.

11 de Enero: asesinado campesino en el Tolima.

12 de Enero: Detención masiva de habitantes de Arauquita, víctimas: la doctora Mercy Blanco, personera del municipio, así como Edinson Palomino Banguero, ex concejal y dirigente sindical, José Sánchez, dirigente de la Asociación Campesina de Arauca, Modesto Cáceres, Omar Alarcón, Damaris Escorcio López, Hernán Flores, José E. Flores Pérez, Derbi Rodríguez Miranda y Carlos Javier Franco Acosta.

14 de Enero: la Seguridad Democrática de Álvaro Uribe descarga su furia sobre el pueblo araucano. El mismo día es asesinado el dirigente social de Medellín, Martín Hernández Guerrero.

15 de Enero: Nuevas detenciones en Arauquita.

16 de Enero: La Corporación Social para la Asesoría y Capacitación Comunitaria COS-PACC, la Fundación Comité de Solidaridad con los Presos Políticos FCSPP y la Red Europea de Hermandad y Solidaridad con Colombia, REDHER, denunciaron que paramilitares intentaron asesinar en su finca a Armando Montañez, en el municipio de Aguazul, quien huyó inmediatamente del lugar.

17 de Enero: detención arbitraria contra la Comunidad de Paz de San José de Apartadó.

18 de Enero: aparece el cuerpo sin vida de Armando Montañez.

19 de Enero: militares del Batallón Calibio, secuestran a Miguel González Huepa y Ramiro Ortega, dirigentes de la Asociación Campesina del Valle del Río Cimitarra ACVC.

19 de Enero: cobarde asesinato paramilitar del joven Alirio Quiñónez, dirigente juvenil agrario y miembro del Comité Central de la Juventud Comunista Colombiana. El crimen fue realizado en el departamento de Arauca, zona fronteriza con República Bolivariana. Alirio estaba exiliado en Venezuela.

martes, 22 de enero de 2008

Una palabra enorme. Mario Benedetti.

Libertad es una palabra enorme. Por ejemplo, cuando terminan las clases, se dice que una está en libertad. Mientras dura la libertad, una pasea, una juega, una no tiene por qué estudiar. Se dice que un país es libre cuando una mujer cualquiera o un hombre cualquiera hace lo que se le antoja. Pero hasta los países libres tienen cosas muy prohibidas. Por ejemplo matar. Eso sí, se pueden matar mosquitos y cucarachas, y también vacas para hacer churrascos. Por ejemplo está prohibido robar, aunque no es grave que una se quede con algún vuelto cuando Graciela, que es mi mami, me encarga alguna compra. Por ejemplo está prohibido llegar tarde a la escuela, aunque en ese caso hay que hacer una cartilla mejor dicho la tiene que hacer Graciela, justificando por qué. Así dice la maestra; justificado. Libertad quiere decir muchas cosas. Por ejemplo, si una no está presa, se dice que está en libertad. Pero mi papá está preso y sin embrago está en Libertad, porque así se llama la cárcel donde está hace ya muchos años. A eso el tío Rolando lo llama qué sarcasmo. Un día le conté a mi amiga Angélica que la cárcel en que está mi papi se llama Libertad y que el tío Rolando había dicho que era un sarcasmo y a mi amiga Angélica le gustó tanto la palabra que cuando su padrino le regaló un perrito le puso de nombre Sarcasmo. Mi papá es un preso, pero no porque haya matado o robado o llegado tarde a la escuela. Graciela dice que papá está en libertad, o sea está preso, por sus ideas. Parece que mi papá era famoso por sus ideas. Yo también a veces tengo ideas, pero todavía no soy famosa. Por eso no estoy en Libertad, o sea que no estoy presa. Si yo estuviera presa, me gustaría que dos de mis muñecas, la Toti y la Mónica, fueran también presas políticas. Porque a mi me gusta dormirme abrazada por lo menos a la Toti. A la Mónica no tanto, porque es muy gruñona. Yo nunca le pego, sobre todo para darle ese buen ejemplo a Graciela. Ella me ha pegado pocas veces, pero cuando lo hace yo quisiera tener muchísima libertad. Cuando me pega o me rezonga yo le digo Ella, porque a ella no le gusta que la llame así. Es claro que tengo que estar muy alunada para llamarle Ella. Si por ejemplo viene mi abuelo y me pregunta dónde está tu madre, y yo le contesto Ella está en la cocina, ya todo el mundo sabe que estoy alunada, porque si no estoy alunada digo solamente Graciela está en la cocina. Mi abuelo siempre dice que yo salí la más alunada de la familia y eso a mí me deja muy contenta. A Graciela tampoco le gusta demasiado que yo la llame Graciela, pero yo la llamo así porque es un nombre lindo. Sólo cuando la quiero muchísimo, cuando la adoro y la beso y la estrujo y ella me dice ay chiquilina no me estrjes así, entonces sí la llamo mamá o mami, y Graciela se conmueve y se pone muy tiernita y me acaricia el pelo, y eso no sería así ni sería bueno si yo le dijera mamá o mami por cualquier pavada.O sea que la libertad es una palabra enorme. Graciela dice que ser un preso político como mi papá no es ninguna vergüenza. Que casi es un orgullo. ¿Por qué casi? Es orgullo o es vergüenza. ¿Le gustaría que yo dijera que es casi vergüenza? Yo estoy orgullosa, no casi orgullosa, de mi papá, porque tuvo muchísimas ideas, tantas y tantísimas que lo metieron preso por ellas. Yo creo que ahora mi papá seguirá teniendo ideas, tremendas ideas, pero es casi seguro que no se las dice a nadie, porque si las dice, cuando salga de Libertad para vivir en libertad, lo pueden meter otra vez en Libertad. ¿Ven como es enorme?

Desnuda.

Por Violeta.

Estoy aquí, desnuda ante ti. Desnuda mi vida, desnudo mi corazón, desnudo mi cuerpo.
Grábame el autógrafo de tus besos sobre la piel. Recorre mis valles con la magia de tus manos, con la fuerza de tu ser, con la luna de tus entrañas, con el sol de tus sentidos.
Estoy aquí, desnuda ante ti, esperando el delicado tacto de tus huellas, el galopar de tus caderas sobre mí.
Y espero desnuda a que me poseas en un eclipse de emociones, entre las sombras, entre besos y abrazos, espero que me poseas con la pasión fluyendo por tus ríos de sangre, con mi sol naciendo en el arrebol de tu día.
Te espero desnuda en mi alcoba, deseando que roces la cima de mi alma, el pico de mis montañas, esperando que te cobijes bajo el manto cálido de mi vientre.
Te seguiré esperando desnuda, y cuando ese día llegue posaré tu mano entre mis piernas y volaremos juntos hasta visitar el cielo, hasta poseernos a oscuras en el juego del amor.

Para Yiyo. Por nuestros muertos ni un minuto de silencio, toda una vida de combate.

Foto: Aceucolombia.
Los portadores de Sueños. Gioconda Belli.

En todas las profecías
está escrita la destrucción del mundo.
Todas las profecías cuentan
que el hombre creará su propia destrucción
Pero los siglos y la vida que siempre se renueva
engendraron también una generación de amadores y soñadores;
hombres y mujeres que no soñaron con la destrucción del mundo,
sino con la construcción del mundo de las mariposas y los ruiseñores.
Desde pequeños venían marcados por el amor.
Detrás de su apariencia cotidíana
guardaban la ternura y el sol de medíanoche.
Sus madres los encontraban llorando por un pájaro muerto
y más tarde tambien los encontraron a muchos
muertos como pájaros.
Estos seres cohabitaron con mujeres traslúcidas
y las dejaron preñadas de miel y de hijos reverdecidos
por un invierno de caricias.
Así fue como proliferaron en el mundo los portadores de sueños,
atacados ferozmente por los portadores de profecías habladoras de catástrofes.
Los llamaron ilusos, románticos, pensadores de utopías,
dijeron que sus palabras eran viejas
-y, en efecto, lo eran porque la memoria del paraíso es antigua
en el corazón del hombre-
los acumuladores de riquezas les temían
y lanzaban sus ejércitos contra ellos,
pero los portadores de sueños todas las noches hacían el amor
y seguía brotando su semilla del vientre de ellas
que no sólo portaban sueños sino que los multiplicaban
y los hacían correr y hablar.
De esta forma el mundo engendró de nuevo su vida
como también había engendrado a los que inventaron la manera
de apagar el sol.
Los portadores de sueños sobrevivieron a los climas gélidos
pero en los climas cálidos casi parecían brotar por generación espontánea.
Quizá las palmeras, los cielos azules, las lluvias torrenciales
tuvieron algo que ver con esto,
la verdad es que como laboriosas hormiguitas
estos especímenes no dejaban de soñar y de construir
hermosos mundos,
mundos de hermanos, de hombres y mujeres que se llamaban compañeros,
que se enseñaban unos a otros a leer, se consolaban en las muertes,
se curaban y cuidaban entre ellos, se queran, se ayudaban en el
arte de querer y en la defensa de la felicidad.
Eran felices en su mundo de azúcar y viento
y de todas partes venían a impregnarse de su aliento
y de sus claras miradas
y hacia todas partes salían los que los habían conocido
portando sueños
soñando con profecías nuevas
que hablaban de tiempos de mariposas y ruiseñores
en que el mundo no tendría que terminar en la hecatombe
y, por el contrario, los cientificos diseñarían
fuentes, jardines, juguetes sorprendentes
para hacer más gozosa la felicidad del hombre.
Son peligrosos -imprimían las grandes rotativas
Son peligrosos -decían los presidentes en sus discursos.
Son peligrosos -murmuraban los artífices de la guerra
Hay que destruirlos -imprimían las grandes rotativas
Hay que destruirlos -decían los presidentes en sus discursos
Hay que destruirlos -murmuraban los artífices de la guerra.
Los portadores de sueños conocían su poder
y por eso no se extrañaban
Y también sabían que la vida los habia engendrado
para protegerse de la muerte que anuncian las profecías.
Y por eso defendían su vida aun con la muerte.
Y por eso cultivaban jardines de sueños
y los exportaban con grandes lazos de colores
y los profetas de la oscuridad se pasaban noches y días enteros
vigilando los pasajes y los caminos
buscando estos peligrosos cargamentos
que nunca lograban atrapar
porque el que no tiene ojos para soñar
no ve los sueños ni de día, ni de noche.
Y en el mundo se ha desatado un gran tr+afico de sueños
que no pueden detener los traficantes de la muerte;
y por doquier hay paquetes con grandes lazos
que sólo esta nueva raza de hombres puede ver
y la semilla de estos sueños no se puede detectar
porque va envuelta en rojos corazónes
o en amplios vestidos de maternidad
donde piesecitos soñadores alborotan los vientres que los cargan.
Dicen que la tierra después de parirlos
desencadenó un cielo de arcoiris
y soplo de fecundidad las raices de los árboles.
Nosotros sólo sabemos que los hemos visto
Sabemos que la vida los engendró
para protegerse de la muerte que anuncian las profecías.

Benedetti.

Mucho más grave


Todas las parcelas de mi vida tienen algo tuyo

eso en verdad no es nada extraordinario

vos lo sabes tan objetivamente como yo.

Sin embargo hay algo que quisiera aclararte,

Cuando digo todas las parcelas,

no me refiero solo a esto de ahora,

a esto de esperarte y aleluya encontrarte,

Y carajo perderte, Y volverte a encontrar, Y ojala nada mas.

No me refiero a que de pronto digas, voy a llorar

Y yo con un discreto nudo en la garganta, bueno llora.

Y que un lindo aguacero invisible nos ampare

Y quizas por eso salga enseguida el sol.

Ni me refiero a solo a que dia tras dia,

aumente el stock de nuestras pequeñas y decisivas complicidades,

o que yo pueda creerme que puedo convertir mis reveses en victorias,

o me hagas el tierno regalo de tu mas reciente desesperacion.
No. La cosa es muchisimo mas grave.

Cuando digo todas las parcelas Quiero decir que ademas de ese dulce cataclismo,

tambien estas reescribiendo mi infancia,

esa edad en que uno dice cosas adultas y solemnes

y los solemnes adultos las celebran,

y vos en cambio sabes que eso no sirve.

Quiero decir que estas rearmando mi adolescencia,

ese tiempo en que fui un viejo cargado de recelos,

y vos sabes en cambio extraer de ese paramo,

mi germen de alegria y regarlo mirandolo.

Quiero decir que estas sacudiendo mi juventud,

ese cantaro que nadie tomó nunca en sus manos,

esa sombra que nadie arrimo a su sombra,

y vos en cambio sabes estremecerla hasta que empiecen a caer las hojas secas,

y quede la armazon de mi verdad sin proezas.

Quiero decir que estas abrazando mi madurez esta mezcla de estupor y experiencia,

este extraño confin de angustia y nieve,

esta bujia que ilumina la muerte, este precipicio de la pobre vida.

Como ves es mas grave, Muchisimo mas grave,

Porque con estas o con otras palabras, quiero decir que no sos tan solo,

la querida muchacha que sos, sino tambien las esplendidas

o cutelosas mujeres que quise o quiero.
Por que gracias a vos he descubierto, (diras que ya era hora y con razon),

que el amor es una bahia linda y generosa, que se ilumina y se oscurece,

según venga la vida, una bahia donde los barcos llegan y se van,

llegan con pajaros y augurios, y se van con sirenas y nubarrones.

Una bahia linda y generosa, Donde los barcos llegan y se van

Pero vos,

Por favor,

No te vayas.

Razón de la beligerancia, origen de la rebelión

Carlos Alberto Ruiz
Tomado de Rebelión

Mientras va madurando un debate en torno al reconocimiento o no de la beligerancia para las guerrillas colombianas, controversia en la que con equívocos se piensa que es apenas una categoría jurídica, uno puede ir y venir entre las noticias que cuentan cosas de la gente, y de los indigentes. Sobre estos últimos, los hechos de cada semana: las decenas de niños/as que mueren por desnutrición y enfermedades curables, o de adultos que perecen sin pasar siquiera las puertas de los hospitales, en el abandono. O la evidencia diaria de jóvenes sin futuro. Lo que en junio de 2007 el propio Procurador General en Colombia ratificó: de los 18 millones de adolescentes, dos millones se encuentran en indigencia y seis millones más en estado de pobreza. Otra reseña, en la sección “Gente” del poderoso diario El Tiempo, tiene que ver directamente con el orden globalizado, no solamente imperial y neoliberal, sino neoseñorial, en la fuente de un conflicto social, político, económico, y armado. Nos relata que se casó el sábado 19 de enero en Cartagena de Indias, el hijo del plutócrata “colombiano” Julio Mario Santo Domingo, uno de los archimillonarios del planeta. Contrajo nupcias con una gringa, editora de la revista “Vogue”; “en una lujosa ceremonia a la que asistieron más de 400 invitados, muchos de ellos de fuera del país”. Se lee en ese periódico (20.01.08): “La novia, de blanco de pies a cabeza, llegó a la iglesia de Santo Domingo, el templo más antiguo de la ciudad colonial amurallada, en un carruaje tirado por finos corceles... El sofocante calor hizo que invitados a la ceremonia católica se retiraran del templo restaurado con la ayuda de la Cooperación Española / Entre los cientos de invitados, estuvieron gentes del mundo empresarial, artistas, periodistas y políticos, entre ellos la actual embajadora de Colombia en España, Noemí Sanín / Desde las primeras horas de la tarde, las autoridades locales cerraron varias calles aledañas al histórico templo… El industrial Julio Mario Santo Domingo y su esposa, Beatrice Dávila, residen en Nueva York, Estados Unidos, donde varios grandes almacenes se encargaron de la lista de regalos para el matrimonio”.

A unos cuantos cientos de metros, las niñas prostituidas esperan. El hambre asecha. La exclusión reina. La mierda hiede y vierte su fatal desesperanza. Su germen. Cientos de miles de desplazados/as pobres, negros/as, mulatos/as, olvidados/as, sobreviven, y esperan, en sus barriadas de luces y sombras. Allí existen decenas de miles de los 4 millones de personas desplazadas, cifra que nos recordó François Houtart, presidente del Tribunal de Opinión realizado para tratar este tema (noviembre de 2007), cuando escribió afirmando con razón que el dolor de Colombia no puede verse solamente fijando la mirada en el caso de Ingrid Betancourt. Esos millones de seres humanos desplazados por la voracidad neoliberal, neofeudal y paramilitar, son, primero que Ingrid, pero con ella, en mi opinión, lugar de verdad, para hallar salidas dignas, sin renuncias. En los términos de Ignacio Ellacuría: los sujetos desde donde puede y debe considerarse lo necesario, lo verdadero, lo justo, lo adecuado. Y no Santo Domingo, ni la clase oligárquica que ha favorecido la entronización narcoparamilitar que representa Uribe, y que se ha servido de ella para el saqueo y su mayor acumulación.

Pasa todos los días. La ausencia contra la opulencia. La vida contra la muerte. En la Cartagena de los turistas y puristas. En la Colombia donde estos contrastes no dan vergüenza sino sólo a unos pocos, de los cuales algunos podrán por básica capacidad de raciocinio e indignación, preguntarse si hay derecho a negar que existe un conflicto político-militar que nos traduce el cuadro de unos proyectos de sociedad en disputa. Y si hay derecho a olvidar las raíces de injusticia que explican esta confrontación y a condenar las rebeldías que surgieron ante esa estructural violencia y la oprobiosa exclusión que dimana como fatalidad para las mayorías.

“Para muestra basta un botón”, reza un viejo dicho español. El repugnante Santo Domingo no es el único, ni el más poderoso rico. Hay más con pasaporte colombiano y otros papeles, que pueden impunemente andar tranquilos, festejando mientras se mantiene la chusma al margen. De eso viven gratis, sin costo económico, ni moral, ni desolación, pasando muy de lejos de sus fastuosas madrigueras una guerra no gratuita que sí sufren millones de colombianos/as, en una tierra pródiga. No se lee, no se quiere ver, se oculta, no se toca, ni si huele, ni se escucha, que la riqueza y la miseria en Colombia matan doble vez; que ambas son abominables; que son todavía más aterradoras, no sólo por la desigualdad, cuyos índices convencionales la denuncian como una de los más altas del mundo (en América compartiendo este nivel con Brasil y Haití), sino porque, siendo expoliado un caudal colectivo, los ahítos además de pasearse en un besamanos asqueroso, se sienten y están cada vez más blindados, con la cabeza en alto y sin temor alguno, ordenando a sus empleados en aparatos políticos y en medios de comunicación, la consigna contrainsurgente y antiterrorista, desde la comodidad de su pedestal. Que son ellos, déspotas ilustrados, y no otros, los que albergan ideas políticas sobre el mundo y el país; que son ellos, nadie más, deliberantes y beligerantes.

El mensaje cala hondo. Por ello es aún más ignominiosa la situación colombiana, porque se repulsa primero el conflicto armado que impugna ese statu quo y a los movimientos armados de oposición, y no se atacan frontalmente las causas de la guerra. Pues si el mundo es como Colombia, igual de rico y miserable, la causalidad y perspectiva política de esta confrontación, debe ser valorada como acervo de resistencia y no soslayada. Es rastrero un proceder, cuanto no solamente el nuevo capitalismo es defendido por sucesivos vasallos armados que siembran el terror, sino que sigue dependiendo enteramente su triunfo del nivel de conciencia de los oprimidos, como explica Claudio Katz. O de inconsciencia, alimentada por tesis como aquellas esgrimidas estos días: que debe aislarse cualquier fundamento de la rebelión y que no conviene tensionar (“estamos convencidos que polarizar más a la sociedad colombiana no contribuye a superar el conflicto armado”, se afirma, entre otras ambigüedades, en una carta al Presidente Chávez, por parte de algunas entidades pacifistas y de asistencia: http://www.codhes.org/). Y peor, cuanto más servil es la reverencia que la ignorancia dispensa ante las trampas que hacen los amos. Como si polarizada materialmente la sociedad colombiana, no hiciera falta, precisa y justamente, polarizarla políticamente, hacerla ver como es, desde la ética, con rupturas, con opciones, donde y cuando se escoge, no a ciegas, un campo en la brega de la historia de un país que sigue en movimiento, produciendo abismos.

Es posible que algunos se dejen confundir pensando que la discusión sobre la beligerancia es teórica y antigua, o algo vigente, pero que debe ceñirse a un derecho cerrado. No. Tiene mucho que ver con las realidades degradantes de hoy, con las mismas que impulsan una celada contra las resistencias. Para evitar la emboscada de los de arriba, al menos un conjunto de voces deben asumir las dimensiones de los derechos de los de abajo, debiendo articular entonces, como parte de sus conatos, la reflexión de las nuevas razones de la rebelión. Por ello no pueden ser fragmentados sus campos de estudio y acción argumentativa, donde lo jurídico juega hasta un punto, indudablemente, al lado de la ética y de la inteligibilidad política y sociológica de un conflicto que tiene orígenes y retornos, que no puede ni debe ser superado sin que se generen escenarios de negociación de los cambios urgentes para el pueblo colombiano, es decir a condición de estar politizado, a lo cual ayudan mucho las secciones de “Gente” y economía de los diarios, para no quedarse siempre en las páginas de noticias políticas y judiciales, que nos refieren de qué manera un régimen narco-paramilitar y oligárquico se ufana de su exitosa administración. Si hay derecho a bodas de ricos inmunes, habrá derecho al menos de escoger sus mortajas los pobres, y a no morir de rodillas. Envolvamos de ética y de política, de historia y de economía, la cuestión de la beligerancia; descubramos que valores de humanización proponen sus detractores y sus defensores. Albert Camus, hace casi 60 años nos legaba: “Hasta la nostalgia del reposo y de la paz debe ser rechazada; coincide con la aceptación de la iniquidad. Los que lloran por las sociedades felices que encuentran en la historia confiesan lo que desean: no la disminución de la miseria, sino su silencio. ¡Alabado sea, por el contrario, este tiempo en que la miseria grita y retrasa el sueño de los ahítos!”.